El “otro fútbol”, para el Osasuna

Por  23:37 h.

El resultado de la ida le cuelga ineludiblemente al Osasuna el cartel de favorito en la pelea con el Sevilla por un puesto en la final de la Copa de la UEFA, pero desde Nervión se ha sabido desatar una corriente de opinión que cuenta ya por miles los reclutados para la causa de la confianza casi ciega en la remontada.

Un 1-0 en casa es una renta que firmaría la inmensa mayoría de los equipos en esta tesitura, sobre todo teniendo en cuenta que un solo gol en campo contrario en la vuelta obliga al adversario a hacer tres. Pero es mucha —y justificada— la fe del sevillismo en su equipo y los factores que invitan a encarar el partido con optimismo son, como mínimo, tantos como los que inducen a abordarlo con resquemor. Enfrente estará el Osasuna, quizá el rival que más recelos despierta en la historia más reciente del club de Nervión, pero el clima creado en torno a la vuelta de la semifinal no va a desmerecer del glorioso jueves de Feria en que un golazo de Puerta metió al ya centenario Sevilla en su primera final europea.

El marcador y el crono vestirán de salida el rojo del Osasuna, pero el factor ambiental será inequívocamente sevillista. Y al final sacará plaza para Glasgow el que sepa llevar la eliminatoria a su terreno futbolístico. En la ida lo hizo el equipo de Pamplona, pero su fútbol de presión, de choque, de apurar al límite y algo más allá las posibilidades del reglamento no le dio para sentenciar. Se dejó vivo al Sevilla y éste tendrá ahora, en su terreno, la posibilidad de imponer su estilo, la velocidad, el toque, la profundidad de las bandas, la iniciativa del que siempre sale a ganar y su variedad de recursos ofensivos. Dejar que el Osasuna te lleve al fútbol eminentemente físico, al pelotazo, las interrupciones y la crispación de los enfrentamientos nada lejanos entre ambos equipos puede ser mortal para el vigente campeón de la Copa de la UEFA.

Es la hora del «jugador número 12», como los clásicos llamaban a la afición por la importancia de su apoyo, pero también la del fubolista que porta tal dorsal —nada menos que Kanouté— y todos aquellos que ponen de manifiesto en la yerba el ideario futbolístico de Juande Ramos, el técnico más laureado del Sevilla contemporáneo. Un ideario en el que ya son difícilmente imaginables las escenas que jalonaron no hace mucho las batallas campales entre ambos equipos. Este jueves no estarán en el Sánchez-Pizjuán ni Aguirre, ni Caparrós ni mucho menos Pérez Lasa. Cuanto menos crispado y proclive al «otro fútbol» resulte este partido de vuelta, más posibilidades tendrá el Sevilla de superar una semifinal en la que, números en mano, nadie puede negar que el favorito es el que va ganando.

Redacción

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