Y Cobeño de portero

Por  22:08 h.

Otra factura más que paga el Sevilla a cuenta de su presencia en el máximo número posible de competiciones: Palop, uno de los pilares sobre los que se asienta la formidable campaña que hasta el momento está realizando el equipo de Nervión, tiene que parar. No uno o dos partidos, sino algunos más.Su desgarro en el gemelo izquierdo, que ya había dado algún que otro síntoma de alarma al que quizá no se le pudo prestar la atención debida a causa de la importancia de los partidos inmediatos que debía afrontar el equipo, obliga a su sustitución. De momento, el Sevilla se jugará las semifinales de la UEFA en Londres, parte de sus aspiraciones ligueras en Mestalla y una plaza en la final de Copa en Riazor con Cobeño de portero.
El guardameta procedente de la cantera del Real Madrid ha conseguido, en las oportunidades de que ha dispuesto en Liga, el primer objetivo de todo jugador que ocupa una demarcación tan difícil y especial: mantener su puerta a cero. Y no en apariciones testimoniales, sino en tres partidos, dos de ellos completos y el otro con todo el segundo tiempo por delante. Doscientos veinticinco minutos en los que contó con un buen trabajo defensivo de todo el equipo pero en los que tuvo también que emplearse a fondo para resolver varias situaciones muy comprometidas. Y lo hizo bien.
Palop, como Javi Navarro, como Daniel Alves, como Kanouté, son jugadores que en buenas condiciones físicas tienen que formar parte, «sí o sí», de la alineación del Sevilla a la hora de afrontar un partido clave. Pero a aquellos que por causa de fuerza mayor los sustituyan hay que liberarlos de cualquier sombra de duda que se pueda cernir sobre su rendimiento. Por lo menos a priori, que una vez jugados los partidos siempre habrá tiempo de machacar al que se lo merezca. Cobeño ha soportado sin rechistar muchas reservas y prevenciones por parte de gente que estaba especialmente obligada a darle apoyo. Y ha recibido críticas muy despectivas por parte de algunos que no se han esperado ni siquiera a verlo jugar. Probablemente no es Yashin, ni siquiera debe de estar en condiciones de ofrecer a día de hoy la seguridad de Palop. Pero eso último le ocurre a la inmensa mayoría de los porteros del fútbol español.
La prueba inmediata de Cobeño, la de White Hart Lane, es de las que se las trae. Como sea capaz de prolongar, frente al muy cualificado ataque del Tottenham, la racha que lleva en la Liga, va a haber que ir pensando en arrumbar apriorismos y formular los juicios sólo a partir de datos comprobables.

Redacción

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