Del Nido, el costalero mediático

Por  22:59 h.

No deja de ser loable el hecho de querer cumplir las promesas que uno hace y más si cabe si ellas van unidas a una devoción religiosa. Lo que ya deja de ser plausible es pregonar el hecho o permitir que se retransmita, pues ello no sólo le resta valor al hecho sino que acaba provocando el rechazo de los que consideran que estos actos carecen de sentido cuando dejan de ser íntimos para convertirse en un espectáculo.

Ya el martes previo al Domingo de Ramos, en la propia Web oficial del Sevilla, se había difundido la noticia de que José María del Nido se había entrenado como costalero y en el texto se podía leer que el referido presidente del club de Nervión “fiel a su palabra de salir de costalero en caso de ganar la Copa de la UEFA, no ha querido dejar pasar la oportunidad que la Hermandad de la Estrella le brindó el pasado lunes para probar el duro trabajo bajo las trabajaderas del paso de misterio del Señor de las Penas, y así de paso cumplir con su promesa”. Una vez difundida la peculiar promesa y conociendo lo dados que son los medios de comunicación capitalinos a dar cobertura y magnificar todo lo que huela a “folclórico” relacionado con la capital hispalense, a nadie le debió de extrañar que siguiera paso a paso la “odisea” -vuelo privado incluido- que tuvo que realizar el máximo mandatario para llegar a tiempo desde el Reyno de Navarra a Triana antes de que el primer paso de la referida cofradía entrara en su templo de la calle San Jacinto. El seguimiento televisivo ya se inició en el propio palco del estadio del Osasuna y tuvo su continuidad, con profusión de cámaras de todo tipo, poco más de dos horas después cuando Del Nido se ataviaba con todos los aditamentos necesarios para salir de costalero. No parecía el máximo mandatario sevillista incómodo rodeado de teleobjetivos en los instantes previos a meterse bajo el paso -en la cuarta trabajadera, según se dio a conocer- del Señor de las Penas, y sólo faltó, para que no se echara de menos ningún detalle sobre el cumplimiento de la propagada promesa, que se colocase una microcámara bajo los faldones y ver cómo se comportaba el prócer sevillista en su primera chicotá. Desconocemos si le habrán afectado las críticas que ha recibido el muy mediático abogado y presidente tanto de hermanos de la referida cofradía trianera como de otros amantes de nuestra Semana Santa disconformes por su proceder, pero lo cierto es que ayer, a la salida del tradicional acto de ofrenda que el Sevilla hace ante los titulares de la Hermandad de San Benito, no quiso desvelar si había hecho alguna promesa ante la Virgen de la Encarnación. Dado el precedente, no sería de extrañar que con tres títulos en juego a estas alturas del curso, y con ciertas opciones de poder ganar alguno de ellos y de pelearlos todos hasta el final, se volviera a hacer alguna petición al respecto aparejada a algún tipo de penitencia. Desde aquí hacemos votos para que se cumplan los anhelos deportivos de Del Nido, pero también le pedimos que, si así sucede, deje para la parcela íntima el cumplimiento de sus promesas, porque con el espectáculo dado el Domingo de Ramos por la noche, lejos de hacerse más popular, se ganó una cuota extra de antipatía.

Redacción

Redacción