La Liga tampoco permite distracciones

Por  13:13 h.

Tras el traspiés remediable del jueves en el Reyno de Navarra, toca centrar todas las energías y esfuerzos en la Liga. Tiempo habrá a partir del lunes de preparar concienzudamente la revancha en el Sanchez-Pizjuán y demostrar que si antes se falló en duelos coperos Sevilla-Osasuna fue en parte porque el partido definitivo no se jugó a favor de querencia, como ocurrirá en esta ocasión.

Llega a Nervión uno de los pocos equipos que se le ha atragantado a Juande Ramos en su etapa sevillista, curiosamente además un club en el que se estrelló como técnico, aunque cierto es que tampoco tuvieron paciencia para ver si era capaz de enderezar el rumbo. Y llega este Español de Valverde, a diferencia de lo que le ocurre en esta ocasión al conjunto anfitrión, con la inyección de moral que supone haber cosechado un resultado inesperado ante el Werder Bremen y que le sitúa, salvo descalabro en la vuelta, como virtual finalista en la ansiada cita de Glasgow. No obstante, es previsible que el técnico españolista reserve efectivos para el choque en Alemania, sabedor que se juega mucho más en ese envite que en el de Liga, pues en la competición doméstica se encuentra en tierra de nadie y con pocas opciones de optar a algo más que mantenerse. No puede esgrimir lo mismo el Sevilla para dejar en segundo plano la cita. Ha querido la disposición de la jornada que sean los pupilos del técnico manchego los que abran la jornada dentro del grupo de los tres primeros y máximos aspirantes a pelear por el título, y dado lo apretado de la clasificación en lo más alto, un triunfo del conjunto que capitanea Javi Navarro los situaría como líderes provisionales, añadiéndole presión a Barcelona y Real Madrid en sus respectivos compromisos frente a Levante y Athletic de Bilbao.

No queda pues otra que aferrarse al manido tópico de ir partido a partido. Aunque sea cierto que el del jueves si es definitivo y el más inmediato ante el Español, no, la Liga ya ofrece poco margen de error para los que pelean por lo máximo: Si los inesperados tropiezos de la tropa de Rijkaard siguen permitiéndole arrebatarle la primera plaza sería un imperdonable error no aprovechar la ocasión. Así que mejor dar primero y esperar que acompañen otros resultados que no dependen de uno. Eso mantendrá viva la pelea por el premio gordo en el campeonato doméstico y dará alas para seguir en la pugna por lo máximo en las otras dos competiciones.

Redacción

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