Lo quieren todo

Por  11:43 h.

Los datos están ahí: semifinalista de la Copa de la UEFA, otro tanto en la del Rey, y segundo en la Liga, a un punto del primero, antes de que el balón eche a rodar en la jornada trigésima. Una realidad impensable en su conjunto para el sevillista más furibundo y optimista, incluido el que capitanea la nave desde lo más alto con arrojo, orgullo y arrogancia a partes iguales.

Viendo como pelea el equipo de Juande Ramos y lo que propone éste desde el banquillo, está claro que este Sevilla, lejos de renunciar a algo, es tremendamente ambicioso, lo quiere todo y se siente mentalmente preparado para pelear por los tres títulos. Lo decía Puerta al regreso de Londres, que todos los equipos se cambiarían por el de Nervión en estos momentos, aunque la luz de la reserva física esté encendida. Todo se suple con el incentivo de poder alzar las copas -incluida la de Liga- que están actualmente a tiro de piedra, aunque resulta improbable que se vaya a tener “puntería” en los tres “lanzamientos”. Ese plus de motivación es mayor en la plantilla del Sevilla que en sus competidores directos, pues lo experimentado hace once meses en Eindhoven y a finales de agosto en Mónaco acrecentó el hambre de títulos en la tropa que comanda con mano sabia el ahora cotizado técnico manchego, amén de haber elevado la autoestima del grupo hasta cotas desconocidas por estos lares. Es esa mentalidad la que les hizo pelear en Donetsk hasta el último segundo y que se obrara el “milagro” de forzar la prórroga con un gol de su portero. Esa fe y autoconfianza es la que propició también que el equipo no saliera amilanado a la cancha del Tottenham y que pegase dos veces primero para que el sufrimiento posterior no acabase en trágica eliminación.

Está por ver si las pilas alcalinas de esta plantilla darán para llegar con fuerzas y la mente despierta a las dos finales que, con permiso de Osasuna y Deportivo -otrora “bestias negras” de un Sevilla menos poderoso que el actual-, ya se otean en el horizonte en Glasgow y Madrid. Lo de pelear el título de Liga parece más complicado, porque ahí no se está en igualdad de condiciones, dado que sus rivales directos -entre estos el Valencia al que hoy se mide con ausencias tan reseñables como Palop, Poulsen y Kanouté- sí pueden centrarse en ese objetivo. En cualquier caso, seguir en la pugna por campeonar hasta el final le garantizará asegurarse el disputar la máxima competición continental la próxima temporada, que a fin de cuentas fue el objetivo marcado antes de iniciar este curso.

Redacción

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