Razones de peso para creérselo

Por  12:46 h.

La espectacular victoria sevillista en Montjuic debe cargar de razones al equipo y a sus seguidores más críticos para pensar que todavía es posible no sólo pelear por el objetivo de meterse entre los cuatro primeros, sino conseguirlo. Cierto es que este Sevilla de Manolo Jiménez sigue despertando dudas en defensa, pero también lo es que pocos rivales están capacitados para retarle a un partido abierto sin salir escaldados. Lo hizo el alabado Español de Valverde y encajó cuatro goles. Es la ventaja de tener en tus filas a Kanouté y Luis Fabiano, una pareja atacante que poco o nada tiene que envidiarle a las más acreditadas del continente. Pero es que además se cuenta con dos extremos natos ligeros, rápidos y muy difíciles de parar. El primero, Jesús Navas, ya es bien conocido por la afición española, y el segundo, Capel, se ha puesto en el escaparate esta temporada de manera vertiginosa, como es su propio fútbol, lo que ha despertado el interés de los clubes más poderosos, dentro y fuera de nuestras fronteras. Esos cuatro nombres propios, junto a Poulsen, esa danés frío fuera del campo y tremendamente competitivo dentro, fueron determinantes en un triunfo que debe servir de lanzadera para alcanzar en mayo esa soñada cuarta plaza.

Otra de las lecturas positivas que dejó la cita en el coliseo olímpico de Barcelona es que Adriano se puede asentar como lateral de proyección ofensiva. Debido a la ausencia de Daniel Alves lo hizo por la derecha y ante el siempre peligroso Riera, y salió más que airoso del compromiso. Resultó también digno de mención el buen partido de Maresca, que elevó sobremanera su concurso respecto a compromisos anteriores.

En el debe quedan la falta de contundencia atrás y para imponerse en las jugadas a balón parado, donde los más eficaces siguen siendo Kanouté y Luis Fabiano, todo un síntoma. Además sería recomendable que Jiménez administrara mejor los cambios y que no diera la sensación de “bloquearse” cuando vienen las complicaciones. Dejar sustituciones sin hacer, como ocurrió ante el Barcelona, o que entre los tres hombres de “refresco” sumen poco más de quince minutos, como pasó frente al Español, no es buena señal para el grupo, porque es marcar demasiada distancia entre “titulares” y “suplentes”, y ello se traduce en desmotivación entre los que menos juegan.

Redacción

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