Se borra de animador liguero

Por  13:40 h.

Dos partidos, la mitad del pregonado "Tourmalet" liguero, han bastado para que el Sevilla se borre del pelotón de perseguidores de ese imperial Barcelona que comanda con mucha personalidad y magisterio Pep Guardiola. Lo apuntado ante el Valencia, excesivo temor al contrario y falta de arrojo a pesar de jugar a favor de querencia, se confirmó frente al poderoso conjunto azulgrana. Cierto es que el equipo que lideran Xavi, Messi y Eto'o tienen mil formas y recursos para ganarte, pero el acomplejado planteamiento inicial estaba condenado al fracaso porque minusvaloraba las virtudes propias, que es la mejor manera de acrecentar las ajenas. Ver a Palop demorar los saques de portería desde el pitido inicial como si estuviera jugándose el descuento en el Camp Nou y el marcador le sonriera era algo más que un síntoma. Cifrarlo casi todo a mantener tu portería a cero es lo que tiene, que acabas creyéndote que el objetivo de este deporte llamado fútbol es ese y no marcar al menos un gol más que el contrario. Ese punto de seis posibles en Nervión ante dos de los aspirantes al título ha sumido al sevillismo en un "momento de desencanto", como reconocía el propio José María del Nido el día después del 0-3 ante los peñistas. El debate se reabre entre los que opinan que la plantilla no tiene mimbres suficientes para pelear más allá de meterse entre los seis primeros, meta que ya se ha quedado corta para las aspiraciones del club y su masa social, y los que consideran que el técnico actual la empequeñece con sus planteamientos excesivamente conservadores. De momento ha pinchado en dos de las cuatro reválidas ligueras que le planteaba un calendario tremendamente empinado en este final de año. Ahora, antes de examinarse en el Bernabéu ante un Real Madrid en horas bajas, está obligado a solventar el pleito de Copa de la UEFA frente al Partizán, que ha cobrado un importancia vital en lo clasificatorio -ni siquiera la victoria aseguraría la clasificación para dieciseisavos de final- y de cara al estado de ánimo de un equipo puesto en entredicho por estos dos últimos resultados ante teóricos rivales directos.

Redacción

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