Sin sello fuera de Nervión

Por  19:46 h.

Al margen de arbitrajes a favor de querencia que han derivado en que el Sevilla haya jugado en cuatro de sus últimas cinco salidas muchos minutos en inferioridad y al hecho innegable de estar muy mermado por las bajas en San Mamés, la imagen que viene dando el equipo de Jiménez fuera del Sánchez-Pizjuán debe hacer reflexionar a todos los profesionales de la entidad de Nervión. Los pobres resultados cosechados en esta primera vuelta como visitante, una victoria -frente al colista Levante- y dos empates -ante Osasuna y Valladolid- en nueve partidos es para preocuparse. Con esa tendencia fuera resulta imposible aspirar con fundamentos a repetir competición europea, aunque sea en Copa de la UEFA. Esa falta de pegada a domicilio fue la que condenó al equipo de Juande Ramos la campaña anterior a tener que "conformarse" con la tercera plaza, después de haber estado gran parte del campeonato primero o segundo.

Ese Sevilla tantas veces poderoso en corral propio no mantiene el tipo ni el sello lejos del calor de su hinchada. Sólo la motivación de la Liga de Campeones le ha hecho jugar sin arrugarse ante rivales como Steaua y Slavia, conjuntos que no son inferiores a equipos como Almería o Athletic, equipos ante los que se ha jugado con la sensación de no poner todas las armas en juego y ante los que se acabó dolorosamente derrotado. Así las cosas, es momento de mirar más a la sexta plaza que a la cuarta, porque ésta se antoja prácticamente inalcanzable para un equipo que muestra tan poco carácter en corral ajeno. No era ese el objetivo inicial, pero, al menos de momento, a esa frontera de los puestos europeos menores es a la que debe mirar la tropa de Jiménez, por mucho que Del Nido, y hace bien en no bajar el pistón de la exigencia, siga apuntando más alto en sus declaraciones.

Al margen de estas generalidades, hay asuntos particulares que también requieren su toque de atención. ¿Qué le pasa a Renato? Eso se preguntan muchos sevillistas viendo como el otrora internacional brasileño devuelve la camiseta de titular en las pocas ocasiones en las que esta campaña disfruta de esa condición. Quiten sus actuaciones en Madrid en la Supercopa y en Bucarest en la Champions, en ambos casos rubricadas con dos goles, y lo ofrecido por el ex jugador del Santos ha sido poquísimo en el presente curso. Otra evidencia es que los jugadores de banda bajan muchos enteros lejos del calor de la afición. Aquí se sienten más protegidos por su hinchada y por los árbitros, y sin ambos condicionantes ni Navas ni Capel desbordan ni cobran tantas faltas y tarjetas como las que fuerzan a favor de corriente. Sin el caudal ofensivo generado por los costados se necesitan delanteros autosuficientes, de esos que saben generarse la ocasión de forma individual, no es el caso de Chevantón, que puede valor como revulsivo en determinados encuentros -preferentemente en casa-, pero que difícilmente puede ser referencia para el Sevilla pujante y poderoso que se pretende consolidar.

Redacción

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