Toca administrar la plantilla

Por  14:15 h.

Decía el pasado viernes Del Nido a la salida de la Catedral que el Sevilla de esta temporada quizás no tuviera mejor once base que el curso anterior, pero que sí disponía de una mejor plantilla. Para empezar a calibrar si el presidente está en lo cierto, nada mejor que comenzar a simultanear competiciones, como ocurre esta semana, en la que afrontará su estreno en la UEFA 2009 tres días antes de medir sus fuerzas con el eterno rival. Pensando ya en lo que se avecinaba, Jiménez introdujo el sábado cambios en el once que se había tenido como más fiable durante la pretemporada. La prueba sólo le funcionó a medias, ya que aunque se ganó al modesto Sporting de Preciado hubo que rectificar en el descanso para dejar de jugar a la ruleta rusa. Drago, que entró en el lateral zurdo, evidenció una preocupante falta de ritmo, y la pareja Fazio-Maresca no se repartió bien sus roles en el centro del campo. El único que cumplió con su cometido de los que entró para “refrescar” al equipo fue Chevantón.

En la recámara están por ahora jugadores como Escudé -quien dadas las circunstancias tendrá que coger ritmo de competición con la temporada en marcha- Mosquera, Renato, Duscher, Acosta, De Mul o Crespo. Está claro que todos no entrarán de golpe el jueves con la idea de seguir apostando por el mismo once base en el derbi. En esta primera ronda de la UEFA hay también mucho en juego, porque un mal resultado ante el Salzburgo en la ida podría echar al traste las aspiraciones de volver a gozar en esta competición que tanta gloria le ha dado al Sevilla contemporáneo.

A Jiménez le toca pues administrar unos recursos que tan alabados han sido por todos, empezando por él mismo, este verano. Mientras a más futbolistas meta en el carro desde el inicio del curso más fácil le resultará al técnico después manejarse con el grupo y con las elevadas exigencias que demanda el propio club, a tenor de lo desembolsado y del nivel de esta plantilla.

Redacción

Redacción