Una “mejor plantilla” en formación

Por  21:24 h.

¿Tiene el Sevilla una mejor plantilla esta temporada a pesar de las significativas bajas sufridas? Esa es la gran duda del sevillismo antes de que la temporada real, amistosos al margen, se inicie. Hasta la fecha, tras la salida como cedido de De Sanctis, el nuevo Sevilla 2008-2009 tiene como bajas más destacadas a Daniel Alves, Poulsen y Keita, titulares indiscutibles y cuya valía queda refrendada además por el hecho de haberse incorporado a dos de los grandes europeos, F. C. Barcelona y Juventus de Turín. A estos nombres hay que unir los de Hinkel, Kerzhakov y Martí, amén del malogrado Puerta, respecto a la plantilla que manejó Juande el verano anterior. En total ocho futbolistas, que en mayor o menor medida, han de ser reemplazados este curso para que el grupo que comanda Jiménez siga dando que hablar y bien en las tres competiciones en las que tomará parte. Han sido varios los futbolistas de peso en el vestuario sevillistas -Kanouté y Drago, entre otros- que han declarado que ven a la actual plantilla más equilibrada que la del curso anterior. A día de hoy resulta aventurado suscribir esa opinión, aunque tampoco haya por qué descartarla. Con la marcha de De Sanctis y salvo que haya un fichaje para la portería que ahora no se atisba, por detrás de Palop estará Javi Varas, que ha mostrado buenas condiciones en Segunda, pero carece de experiencia en el fútbol de élite. El reingreso de Cobeño, si es que se produce, tampoco parece que vaya a elevar el nivel de competencia por detrás de la defensa. Sí parece mejorada la zaga con las tres incorporaciones efectuadas este verano. Las sensaciones más favorables acompañan al fichaje del francés Squillaci, jugador contrastado y de probada experiencia en competiciones al más alto nivel. Con Fernando Navarro también se apuntala convenientemente el lateral zurdo, falto de un especialista solvente desde la marcha de David Castedo. En cuanto a Konko se espera que cumpla como un lateral al uso, pero difícilmente hará olvidar al que le ha dado un lustre inusitado a esa posición y más de treinta millones de euros a las arcas del club. A todo ello hay que unir que Mosquera ya no será un debutante en la Liga española, que David Prieto y Crespo ya están más curtidos en Primera, que los problemas inguinales de Escudé ya se han cortado de raíz, y que el comodín Fazio también está disponible para lo que Jiménez guste mandar. Precisamente sobre el gigantón argentino parece que descansará el peso del equipo en el centro del campo. El recuerdo de los partidos disputados en Santander y Heliópolis al final de la Liga pasada invitan al optimismo, pero está claro que pese a la gran calidad que atesora, Fazio no es todavía un jugador curtido, como lo eran los ya ausentes Poulsen o Martí, que han desempeñado esa función en el Sevilla en los últimos años. A la espera de Duscher, Jiménez cuenta además con jugadores de calidad y probada solvencia como Maresca y Renato, además de con el recién llegado Romaric, jugador de una calidad en el golpeo incuestionable, pero de un ritmo que plantea ciertas dudas para una competición tan exigente como la española. De medio campo hacia arriba la única incorporación ha sido la del joven Lautaro Acosta. Apuesta de futuro que además aumenta la competencia en los extremos. Los cuatro puntas continúan, con el plus de un Chevantón más motivado, un Koné más adaptado y un Luis Fabiano en su mejor versión. De la sapiencia del entrenador y de cómo maneje estos recursos dependerá que esta plantilla corrobore su valía y esa sensación primera de estar más equilibrada que la del accidentado y atípico curso anterior.

Redacción

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