Ahora sí, Jiménez

Por  14:45 h.

A poco que el Atlético se despiste, el Sevilla va camino de cumplir su objetivo de la temporada. Ése que tan lejos estuvo por largo tiempo, que se dio por perdido y que ahora ha reaparecido en el punto de mira. Queda un decisivo derbi y el punto y final ante Caparrós en el Pizjuán. El panorama invita a opiniones de todo tipo, pero viendo cómo funcionó en El Sardinero el bloque de Jiménez, que tiemble el Atlético. Y es que este es el momento y el técnico sevillista no ha fallado. Su arriesgada apuesta en Santander salió no sólo bien, sino sobresaliente. Ha repartido confianzas en días concretos y lo suyos le están respondiendo de dos en dos, como los petit suisses (los petisuí, vamos). Luis Fabiano, Renato, Fazio… Lo del mediocentro argentino es una obra tallada por Jiménez en el filial y exportada con éxito al primer equipo. Ahora la duda está en la continuidad. Renato no la tuvo tras decidir ante el Valladolid y ahora llega el derbi y habrá que buscarle un sitio a Keita. Pero Jiménez decidirá y lo hará bien, porque no hay motivos para dudar del técnico que tiene al Sevilla acariciando su objetivo con todo lo que ha pasado este año. Se puede ser muy recurrente, incluso pesado, recordando lo que ha sufrido este plantel en una temporada pero es que el analista tiene la obligación de tenerlo siempre presente. Ahora sólo quedan dos partidos, seis puntos para cerrar con éxito la temporada. Si no hay Liga de Campeones, la lectura ya está preparada: cinco años seguidos entrando en Europa. El que no se consuela es porque no quiere.

Y, pase lo que pase, porque el derbi tendrá también mil interpretaciones, lo que parece cada vez más claro es que Jiménez tiene más fórmulas para el éxito de lo que aparentaba. Cuando se le criticaba había motivos, pero es que ahora los hay de sobra para elogiarle. Se dudaba de su capacidad sin valorar sus números, de su personalidad sin contar con que ha superado momentos muy complicados, de su visión cuando le ha dado mil vueltas a su once y casi siempre ha triunfado. Bien es verdad que el Sevilla cayó demasiado pronto de la Champions y de la Copa del Rey, pero es que este equipo no tiene el visado para conseguir títulos todos los años. Ni siquiera el Barcelona o el Liverpool. A Jiménez hay que valorarlo en frío, como lo son los números, y con perspectiva. Hoy todos le dan palmaditas en la espalda pero no hay que cegarse ni para lo bueno ni para lo malo. El 0-3 de Santander es más de Jiménez que de los jugadores pero lo que llegue en las dos jornadas que restan quizás también lo sea.

Redacción

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