Luis Fabiano

Por  23:37 h.

Andan los compañeros por la redacción blandiendo calculadoras para averiguar si Luis Fabiano está en números de récord o liderando clasificaciones continentales con sus goles para completar su vitrina de éxitos con una bota dorada, justo después de que el brasileño marcara dos bellos y decisivos tantos ante el Recreativo, y se incide en la casualidad de comprobar cómo el rendimiento de algunos futbolistas se multiplica en positivo cuando están negociando sus contratos. Cierto es que cuando uno se siente observado, examinado y quiere progresar en su vida profesional da lo mejor de sí mismo, pero es que hay casos en los que las negociaciones merecerían durar meses y meses, incluso temporadas, para exprimir al máximo a sus protagonistas.

No vamos a decir con esto que Luis Fabiano sólo rinda cuando se habla de sus emolumentos, pues ahí están sus números desde que llegó y si ha alcanzado este estatus no será sólo por las conversaciones actuales. Sin embargo, quizás a Del Nido y a su equipo les convenga alargar la cuestión al máximo dado que se han encontrado con un jugador implicado al cien por cien, con lo difícil que parecía con un hombre introvertido y de carácter complicado como Luis Fabiano, y con un acierto en sus botas que vale millones. Once dicen unos por allá, sesenta los de más acá, pero sea como sea, el duro lo tiene Luis Fabiano y ahora lo maneja en el Sevilla, bendecido por los goles de un brasileño que ha dado el paso de las responsabilidad incluso cuando tenía excusas para mirar hacia otro lado, con Kanouté y Keita fuera y con las críticas arreciando sobre Jiménez.

Es, entonces, el caso de Luis Fabiano digno de análisis. No se sabe cuánto le durará al Sevilla la racha goleadora de este futbolista del que siempre se recuerda que sus primeros pasos por Europa no fueron acertados, que exige una participación desde el inicio de los partidos porque su frágil estabilidad mental no soporta banquillazos, pero que es un animal en el área convirtiendo en gol todo lo que toca. Que dure, Luis Fabiano, que dure, porque el camino que él abre es una autopista por la que el Sevilla pisa el acelerador hacia sus objetivos.

Redacción

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