Solidarios

Por  17:45 h.

Los últimos tiempos han servido para comprobar cómo la cordura puede inundar las mentes de los próceres de los clubes sevillanos en cuanto a la rivalidad se refiere. Llevamos un tiempo de felicidad en este sentido y no hizo más que alargarlo recientemente José María del Nido cuando se refirió a la lamentable sanción federativa recibida por el Betis. Sorprende, por cuanto el presidente sevillista fue en su día uno de los argumentos más pesados para la rivalidad, pero ha conseguido mutarse en un tipo simpático, por lo que se ve, para la parroquia del otro equipo de la ciudad.

Consiste esto en buscar la mesura, el saber hacer, la solidaridad entre vecinos. Lo que hoy le sucede a uno puede tener su eco en el otro y Del Nido no sólo lo sabe, sino que gana enteros en su popularidad con gestos brillantes, dignos de aplauso. Sus palabras no son fruto de la casualidad, porque ha conseguido domesticar su espíritu rebelde y agresivo con coherencia y limando aquellas aristas que le hacían antipático. Está, además, en todas. No pierde la ocasión para ofrecer su parecer sobre lo que le circunda y casi nunca falla en su análisis. No desaparece, no se esconde y parece pelear siempre por lo mejor para su club. De hecho, ya hay muchos que le consideran el mejor presidente de España.

Evidentemente, este elogio no debe conducir a engaños. Del Nido no es infalible y quizás muchas veces no haga lo que quiere hacer, sino lo que debe hacer, pero eso también es inteligencia y responsabilidad. Ostenta un cargo lo suficientemente importante como para infundir respeto y lo hace de tal manera que se lo devuelve al sillón que ocupa con actuaciones más propias de alcalde que de presidente de club de fútbol. Buena manera esta la de mejorar una imagen y ganar enteros, incluso entre los ajenos.

Redacción

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