Cambia el cómo y el por qué, no el perder

Por  1:07 h.

Perder en el Bernabéu no es noticia para el sevillismo. Bueno, maticemos. Para el sevillismo actual, perder, en donde sea, ya es noticia, porque no suele doblar las rodillas ni parodiando en los lienzos las célebres batallas de la Historia; para el sevillismo más veterano perder en casa del Real Madrid era (es) una tradición. Lo que va cambiando es el cómo y los porqués, y también el peinado del juez asistente que hace de poli malo mientras el principal pone cara de bueno y te da con la porra pidiéndote perdón. Ayer en el Bernabéu merecería haber estado “Rafa-no-me-jodas”, pero el que lució fue un sosías de rizo caracolero y con fobia a lo metrosexual, ¡eh, Aitor!. Pero el Sevilla no perdió por el árbitro ni por el fumigador que había en las bandas, sino porque se vio sorprendido por una promesa del fútbol español que responde al nombre de Guti. Este chico tiene futuro. Sobre todo si le marcan como hizo ayer Poulsen. Dos jugadas, dos fallas en el centro de la defensa naranja y Palop, al exprimidor. Rara es la temporada en la que no renuevan al merengue tras el partido contra el Sevilla.Lo mejor de la noche fue al final el gol de Chevantón. No vale ahora mismo un pimiento pero déjenlo en el desván que lo mismo descubre un perito en su momento que se cotiza a precio de primitiva con bote. Ser segundo en la Liga y ganar el jubileo de los grupos de la Liga de Campeones sin partido de clasificación. Catorce millones de euros directos a caja. Suficientes para fichar al que el año próximo pare a Guti en el Bernabéu. Por ejemplo.

Redacción

Redacción