Cariño para Jesús Navas

Por  12:25 h.

Las palabras de Miguel Morilla, jefe del cuerpo de psicólogos del Sevilla, probablemente pasarán inadvertidas. En el fútbol lo que no es polémica, morbo o escándalo no reclama atención con luces de neón. Y sin embargo, rezuman humanidad por cada una de sus letras. Venía a decir que Jesús Navas es un futbolista atípico porque lo que quiere es vivir su carrera profesional sin ansiedades, amparado por los suyos y por las señas de identidad de un sevillismo que sintetizan toda su ambición. “Es feliz con lo que tiene”, enfatizó.Rara y conmovedora avis. En un mundo como el futbolístico en el que la ambición por llegar más alto, ganar más dinero, atrofiarse de fama y de vanidad son moneda corriente, un futbolista de elite, codiciado por media Europa, sólo aspira a que lo dejen en paz con el balón y la camiseta roja y blanca, sus objetos de felicidad.Mala cosa para sus representantes, pero peor aún para el club si los que gobiernan tienen ese mínimo de sensibilidad que debe adornar a las gentes de bien. Jesús no será de los que una semana sí y otra también pida aumento de ficha, el coche último modelo o vacaciones pagadas en las Bahamas. Tampoco chantajeará con artículos fifas ni pondrá al club entre la espada y la pared con esa oferta mareante de un grande que quiere darle los galones de capitán general de su banda derecha. Pero precisamente por eso debería convertirse en una obsesión para los que mandan, obligados por conciencia a ser generosos con el que tan alta prestación da y tan poco exige. No sé como anda el asunto de su ampliación de su contrato, pero sí que esa negociación no debería regirse por los mismos parámetros que las demás. Si en éstas es lícito el tira y afloja, en aquella el club no puede aprovecharse de que en la otra punta de la soga nadie ofrece resistencia. Una entidad no se hace grande sólo con sus logros económicos y deportivos, sino también manifestando, con hechos, su cariño y agradecimiento a aquellos que, como Jesús Navas, dan un inmenso ejemplo de lealtad.

Redacción

Redacción