Doce millones de euros

Por  0:55 h.

Villa y Luis Fabiano valen lo mismo. Antes de que me quemen por herético, maticemos. Ambos estaban valorados en doce millones de euros por sus anteriores equipos. El Valencia los pagó a tocateja al Zaragoza y se llevó al asturiano. El Oporto se hizo con un porcentaje de su pase y adquirió al brasileño, que luego recalaría en el Sevilla en las mismas circunstancias. Villa le ha salido al Valencia regalado; Luis Fabiano, más que caro al Sevilla.

En el partido de Mestalla fueron el día y la noche. El español, un genio en el desmarque, en el juego sin balón y en el remate, que trajo loca a toda la defensa sevillista; el brasileño, un tipo parsimonioso y previsible que telegrafió al rival todas sus acciones. Ahí, y no en otro sitio, estuvo la clave del partido. El Valencia tiene un ariete de los que exigen cheques con ocho cifras, mientras el Sevilla buscó por cuatro euros, a tenor de lo que valen hoy los buenos delanteros, el que sonara la flauta.

El crédito lo tiene ya agotado. Dos campañas lleva Luis Fabiano en Sevilla y sigue sin parecerse al que deslumbró en el Sao Paulo. El balompié europeo no parece estar hecho para él y habrá que ver tras tres años de laboriosa pugna consigo mismo si el fútbol brasileño le devuelve los galones de crack con los que salió, lo que a la vista del actual esperpento sería un milagro. Porque una cosa está clara, esta flauta paulista es de las que no suenan ni de casualidad.

Redacción

Redacción