Dos despedidas dolorosas

Por  20:31 h.

Tras un par de bienvenidas, las de Konko y el bien alimentado Romaric, el Sevilla tuvo ayer la ingrata tarea de despedirse de dos personas muy importantes en su historia: don Eugenio Montes Cabeza, su expresidente durante once años desde inicios de los 70, que falleció el 30 de junio, y a Daniel Alves, la gran joya de su plantilla, que no por irse al Barcelona deja de ser lo que es, el mejor lateral del mundo. Dos sentimientos de tristeza que no pueden verse aún mitigados por la llegada de los refuerzos pues ya se sabe que en esto del fútbol los jugadores son melones por calar, incluso aquellos que cuestan muchos millones de euros y se les cala enseguida con la vista.

Eugenio Montes llenó una época difícil del Sevilla, porque a la mediocridad deportiva -lo cogió en Segunda y logró ascenderlo- se unió su falta de solidez económica, aunque bajo su mandato hubo fichajes valientes, como el de Daniel Bertoni, y se acometieron obras de gran envergadura como la terminación del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, que desde su inauguración carecía de las dos gradas superiores de los “Goles”.

Daniel Alves lloró ayer en Sevilla y sonrió de oreja a oreja en Barcelona. No hay contradicción alguna en sus gestos, porque aquí expresó su sentimiento por abandonar el que fue su hogar durante cinco años y allí en la Ciudad Condal celebró la solución definitiva de las hipotecas suyas, de sus hijos, de sus nietos y bisnietos, amén de poner contar a estos últimos que militó en uno de los equipos más poderosos del globo. Decía el presidente en el adiós al lateral que se iba el mejor jugador de la historia contemporánea del club y acaso el de la centenaria historia de la entidad. El mejor no sé, porque eso va conforme a gustos, el más completo, sin duda. Tardará en forjarse otro como él, capaz de galvanizar el juego de ataque de un equipo partiendo desde una esquina de la defensa. Sólo su superdotado puede con eso. A ver si en Barcelona lo dejan repetirlo aunque sea al cincuenta por ciento.

Redacción

Redacción