El autobús del Sevilla, rodeado por bengalas y afición sevillista. Foto: Juan José Úbeda
El autobús del Sevilla, rodeado por bengalas y afición sevillista. Foto: Juan José Úbeda

Esta noche, la vuelta: ventaja verde, esperanza roja

Parece como si se hubiese instalado en el entorno bético el “miedo a perder el tesoro” en lugar de “la convicción de conservarlo”
Por  10:18 h.

Hubo un tiempo en que el periodismo deportivo, tan permeable a tantas novelerías, puso de moda eso del “miedo a ganar”, algo incomprensible en su literalidad para todo el mundo porque lo normal es querer vencer siempre. A todo y a todos. El “miedo a ganar” sería en realidad un temor a la exigencia que conlleva el triunfo, al cambio de estatus que obliga, al reproche por no poder dar luego la misma talla. El Betis consiguió un fabuloso botín en la ida del derbi europeo. Dos goles en campo contrario son muchos y más cuando en los últimos 450 minutos sólo se ha encajado un tanto y de penalti. Y sin embargo parece como si se hubiese instalado en el entorno bético el “miedo a perder el tesoro” en lugar de “la convicción de conservarlo”. Tanto es así que el propio entrenador bético, Gabriel Calderón, se lamentaba de que en el ambiente flotaba el espíritu de que era el Sevilla y no el Betis quien gozaba de ventaja en la eliminatoria. No le ayudaban los suyos: Cedrick, sin ir más lejos, decía ayer en estas páginas que “el Sevilla sigue siendo el favorito”.

 

En un terreno que de manera habitual ha sido de dominio verdiblanco, el de la motivación, ha tomado en esta ocasión la iniciativa la afición sevillista. Desde que acabó el partido del domingo se ha machacado con que la remontada es posible, apelando a las oportunidades de la ida, a la eficacia goleadora de su delantera, a los resultados épicos en Europa, a esa línea de su himno que reza que nunca se rinde. ¿Y el bético? El bético calla porque en verdad donde hay que hablar es en el campo y en Nervión gritó bien fuerte, pero uno intuye que la situación liguera, con el equipo abocado al descenso, está acomplejando a su gente, tímida ante la gran oportunidad de eliminar al eterno rival, ahí es nada, en el primer derbi europeo de la historia. Ambos equipos acuden a la cita de hoy en el Benito Villamarín con bajas. Los laterales en el caso bético, los mediocentros en el sevillista. El Betis es el favorito porque tiene la certeza de su ventaja. Lo del Sevilla no pasa de ser esperanza, verde que la quieren roja.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla