Jesús Navas trata de marcharse del barcelonista Paulinho (Foto: EFE)
Jesús Navas trata de marcharse del barcelonista Paulinho (Foto: EFE)

Otro Jesús Navas es posible… y necesario

El equipo necesita de su mejor versión y la afición verlo de titular y no como revulsivo en los partidos canallas o como consumidor de minutos basura
Por  9:07 h.

“Ahora queda por ver cómo se acomoda al sistema de Berizzo. Sigo pensando que a los 31 años Navas tiene margen de mejora si alguien, y uno creía que sería José Guardiola, lo convence de que se salga del sota, caballo y rey con el que ha hecho fortuna para comprar medio Los Palacios. Confiados en su habilidad para abrirse y encontrar ángulo para centrar, al exterior apenas se le ha sacado partido metiéndole balones entre el central zurdo y el lateral rival o aprovechando su duro disparo o levantando paredes en el área con su depurada técnica. Y es necesario dotarle de más argumentos en el juego sin balón, porque el fútbol de toque lo pone en riesgo de exclusión”. Eso escribía el que firma el 3 de agosto pasado. Qué triste resulta a veces tener razón.

La temporada del palaciego está siendo decepcionante. Nada se le puede reprochar en cuanto a entrega y profesionalidad, pero su contribución al equipo no sólo es escasa sino que adquiere tintes negativos. El fútbol combinativo y de búsqueda de espacios que postula Berizzo tiene en él no un continuador sino, pegado como suele estar en la banda como si lo fijaran con superglú, al encargado de ponerle un abrupto final con una jugada que por repetida, previsible y habitualmente ineficaz (no es el Sevilla equipo que acumule muchos jugadores al remate en el interior del área) facilita la tarea defensiva del rival. Defendiendo sólo hace bulto, porque nunca fue un recuperador de balones, como ocurre también con Nolito.

A Navas le está tomando la delantera Sarabia, cuya versatilidad le permite moverse por todas las posiciones de vanguardia, y o mucho me equivoco o Berizzo se está planteando también alinear en esa demarcación a Muriel, aprovechando la velocidad y buenos movimientos en ataque del colombiano.

Cabe esperar una reacción del jugador, impulsada por su sevillismo ejemplar. El equipo necesita de su mejor versión y la afición, que impuso su vuelta, verlo de titular y no como revulsivo en los partidos canallas o como consumidor de minutos basura. Nunca es tarde para aprender ni el respeto a su veteranía debe ser un eximente para descartar enseñarlo. Otro Jesús Navas es posible.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla