Nzonzi, en un lance del Southampton-Sevilla (foto: Reuters/Adam Holt)
Nzonzi, en un lance del Southampton-Sevilla (foto: Reuters/Adam Holt)

Un mediocentro defensivo antes que nada, Sevilla

El doble duelo con los turcos y el arranque liguero, lejos de aclarar las incógnitas sobre las posiciones a reforzar las ha ampliado
Por  16:08 h.

El Sevilla le ganó la guerra al turco y dejó más de una duda ante las decenas de batallas que deberá afrontar de aquí a la penúltima semana de mayo de 2018, que así de extraña ha sido la entrada en combate este año, al empezar por el enfrentamiento decisivo antes de encarar las escaramuzas. Sólo dudas, porque de haber transformado Emre la falta en el último minuto del tiempo reglamentario (el mismo poste y en el mismo lugar en el que Mercado estrelló su disparo) todo habrían sido certezas, al menos para ese enjambre de expertos que aguijonea con saña en las redes sociales.

Era la clasificación frente a los estambulitas condición indispensable para que el club se lanzara a rematar la plantilla con lo que falta. Pero el doble duelo agosteño lejos de aclarar las incógnitas las ha ampliado. Hasta ahora se daba por seguro que la plantilla se complementaria con Jovetic y un lateral izquierdo, pero a raíz de la confrontación con los otomanos y del primer partido liguero contra el Español ni parecen seguro los nombres propios que han aparecido ni razonables las prioridades de las demarcaciones a reforzar.

El choque del martes en el Sánchez-Pizjuán evidenció que el Sevilla necesita un mediocentro defensivo. Más incluso que un atacante o que un reposo del guerrero para Escudero. El equipo no transmite seguridad defensiva en esa zona y eso lo acusa, y de qué manera, la retaguardia. Es cierto que tampoco recibe él ayuda con los exteriores tan pegados a la banda. Algo que también compromete las subidas en ataque de los laterales. Berizzo necesita goma de borrar y lápiz para rehacer su dibujo.

El técnico argentino describía ayer al atacante que espera y el retrato robot no se parecía en nada a Jovetic. Piensa en un Negredo, porque no puede en un Urzáiz (simple ejemplo, no se les acelere el pulso) y no en otro mediapunta por mucha clase que tenga. Al lateral no lo ha descrito, pero lo mismo le valdría uno anchote, fornido, con buenas piernas y descaro arriba. Curiosamente así es Matos. Y ahorrándose esta pasta ya tendría para el medio de cierre. Porque aquí y ahora todos abren, pero pocos cierran.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla