Ganso
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Prohibido cometer más gansadas millonarias

No es el del Ganso un caso de mala adaptación al balompié europeo, sino la consecuencia de una mala praxis, al acometerse un fichaje llamado al fracaso
Por  11:05 h.

Paulo Henrique Ganso Chagas de Lima, zagal de Ananindeua en el estado de Pará, se ha convertido en un serio problema para el Sevilla. Capricho de Jorge Sampaoli nada más aterrizar en el club, producto también de una dejación de funciones de Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi (alguien tiene que decirlo), el brasileño no ha entrado en los planes de nadie desde su llegada, ni siquiera en los de su mentor, por más que lo oreara de vez en cuando para que su fútbol no cogiera moho.

Hay fichajes que salen mal siendo los jugadores de calidad. El de Ganso no es un ejemplo de ellos. El brasileño tiene clase a espuertas, pero nunca debió llegar a Europa: tras la grave lesión que sufrió, y acaso desde antes también, su físico no da para competir en un fútbol tan exigente como el nuestro. Que Monchi, uno de los mejores directores deportivos del orbe, no lo contemplara así es descartable. Por la razón que fuera, cedió a los deseos de Sampaoli sin tener en cuenta que el Sevilla no tiene equipo de fútbol sala ni de futbolín viviente, únicas disciplinas en las que Ganso podría haber sido competitivo. No es el del brasileño un caso de mala adaptación al balompié europeo, sino la consecuencia de una mala praxis, al acometerse un fichaje llamado al fracaso únicamente por complacer a un técnico que a su vez estaba por calar. Y lo calaron tarde.

El otrora compañero de Neymar costó diez millones de euros y firmó a razón de cuatro millones brutos por temporada. Ahora no pagan por él ni el billete de avión que lo transportaría a otro fútbol. Ni siquiera está claro que su representante se conforme con la carta de libertad, como planteó en el mercado invernal, lo que le ahorraría al club su ficha aún a costa de no recuperar un euro de lo abonado por él. No alcanzo a ver qué equipo puede ofrecerle al centrocampista el salario que percibe en el Sevilla.

Por Nervión siempre se ha dicho que el entrenador propone el perfil y la dirección deportiva escoge el nombre. Esa fórmula garantiza que los intereses del club se antepongan siempre a los caprichos de los técnicos. Las gansadas cuestan muy caras y el dinero no sale del bolsillo de los caprichosos.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla