Montoya, en un entrenamiento junto a Berizzo
Montoya, en un entrenamiento junto a Berizzo

Reaccionar ya para no convertirse en Eduardo el Breve

Tengo la certeza de que el futuro de Berizzo se decidirá en los dos próximos partidos, frente al sorprendente Leganés y ante el Spartak
Por  14:44 h.

Marcelino García Toral, asturiano de Villaviciosa, célebre por sus pumaraes (tampoco sabía lo que significaba, pero lo busqué, ¡ánimo!), tiene al Valencia como un cañón, el mismo con el que, obuses goleadores de por medio, aniquiló a los dos equipos sevillanos en las últimas jornadas ligueras. Me atrevería a decir que jugar como lo hacen los valencianistas hoy día es el sueño de todos los entrenadores desde Primera a Regional. Bueno, pues a ese acapador de admiraciones que es el técnico del Principado lo destituyó el Sevilla hace ahora cinco años tras encadenar siete jornadas sin ganar y sumar sólo dos puntos. Lo contrató en junio y en febrero de 2012 lo puso en la cola del paro. Eduardo Berizzo tenía al Sevilla FC segundo y sonriente hace diez días y hoy, tras dos derrotas ligueras seguidas y un repaso vergonzoso en Moscú, está desplomado y triste en la clasificación. Dos partidos le ha durado el crédito al argentino, por el que ya doblan campanas en las peñas físicas y virtuales sevillistas. En la rueda de prensa tras el partido en Mestalla se le preguntó si prefiere la horca a la guillotina y el hombre tuvo que decir que más que su cabeza lo que le preocupa y ocupa es buscar soluciones al problema planteado, muy serio por cierto, tanto que afecta a la imagen del club.

No me cabe duda de la capacitación profesional de Berizzo para revertir la situación, pero sí de que pueda hacerlo, porque al igual de lo que ocurriera con Marcelino, al que Monchi, según propia confesión, no supo fichar los jugadores que ansiaba, me parece que en la planificación de Óscar Arias faltan determinados perfiles que el técnico cordobés necesitaría ahora para sacar al equipo del socavón en el que se ha metido. Tipos arriba que tengan gol y ayuden en defensa, gente con físico en la media y un buen surtido de centrales, por ejemplo. Hay quien añade también a un dietista, a la vista de la visible orondez de alguno.

Tengo la certeza de que el futuro de Berizzo se decidirá en los dos próximos partidos, frente al sorprendente Leganés y ante el Spartak. Un traspié en cualquiera de ellos lo llevará a la historia. Sería Eduardo el Breve por los siglos de los siglos.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla