Monchi y ayudantes
Monchi y ayudantes

Sevilla FC: da igual saber que rodearte de los que sí saben

El éxito de Monchi en el Sevilla no se debió tanto a su ojo clínico como al buen análisis que hizo de las valoraciones realizadas por su equipo
Por  10:07 h.

Mientras el Sevilla, al igual que el padre de familia con la paga de junio a punto de cobrarse, espera que llegue el día 1 de julio para darle oficialidad a los primeros gastos en forma de fichajes, el personal de la parcela deportiva aprovechó el inmovilismo del mercado para moverse él. Algunos perdieron su silla aquí, pero a cambio ganaron un sillón en Pamplona, en Valladolid o en el Reino Unido. El primero que se supo que se iba fue Diego Martínez, el exitoso entrenador del Sevilla Atlético, y en la dirección deportiva le siguieron tantos y con tanta rapidez que se empezó a hablar de desbandada, cuando de verdad de la buena sólo acabaron yéndose tres de la banda, uno de ellos la mano izquierda de Monchi. Entre que la diestra se quedó en Nervión ocupando su sitio y la zurda se marchó a Valladolid, el de San Fernando habrá tenido que encargar dos ortopédicas de última generación nada más llegar a Roma.

Sorprendió no poco la marcha de Miguel Ángel Gómez a tierras vallisoletanas. Gómez entró en el club en calidad de psicólogo, pero sus dotes de organización convencieron a Monchi para otorgarle la coordinación de su dirección deportiva. Ahora se encargará de planificar el futuro de la histórica entidad castellana. Alguien se preguntará qué tiene que ver la psicología o la gestión burocrática con el buen ojo para los fichajes y la respuesta es que, en principio, nada, sólo que una buena organización resulta fundamental para que una dirección deportiva funcione bien.  Daniel Pinilla, periodista y escritor, ha escrito un best seller, «El Método Monchi», que se están leyendo hasta los gladiadores del Coliseo de Roma. El éxito del de San Fernando en el Sevilla estuvo en rodearse de gente igual o mejor que él. No era tanto su ojo clínico lo que funcionó, sino el buen análisis que hizo de las valoraciones realizadas por su equipo. Y ese método de trabajo es el que se llevan ahora sus discípulos para transplantarlos en los tiestos de otros clubes. Al final da igual que el que manda sepa o no de fútbol sino que lo importante es acertar a escoger, y conseguir que rindan, a los que sí saben.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla