Lance del Sevilla FC-Fenerbahce de la 2007-2008
Lance del Sevilla FC-Fenerbahce de la 2007-2008

Una espina turca clavada desde hace 47 años

El pase a la fase de grupos de la Champions tiene tantos condicionantes deportivos, económicos y anímicos para el Sevilla que lo hacen imprescindible
Por  13:43 h.

Al sevillismo veterano la espina que le clavó el Eskisehir turco en 1970 le sigue doliendo; al joven, la decepción que le produjo la eliminación europea ante el Fenerbhace en el Sánchez-Pizjuán en el 2008 aún forma parte de sus pesadillas. Es por eso, porque con Turquía tiene el Sevilla peor balance que España en Eurovisión, por lo que la eliminatoria de previa de Champions, cuya ida disputa mañana en Estambul, se ha convertido para la afición blanca en una suerte de revancha plurigeneracional. Hay que ganarla por los Rodri, Costas, Lora, Acosta, Berruezo, sí, pero también por los Palop, Alves, Maresca, Martí, Luis Fabiano y Kanouté.

Disputan los de Eduardo Berizzo en su primer partido oficial un enfrentamiento de los que tatúan una temporada. El pase a la fase de grupos de la Champions tiene condicionantes deportivos, económicos y anímicos que lo hacen imprescindible. No se puede aspirar a una progresión geométrica año tras año sin codearse en el campo con los mejores y para eso hay que demostrar a partir de mañana en el Basakseir Arena que se es superior que el equipo de Recep Tayyip Erdogan. Una oportunidad única de ganar al presidente turco sin dormir esa noche en el calabozo.

El Medipol Başakşehir Futbol Kulübü, que así se llama al completo el club otomano, se ha puesto la piel de cordero ante la doble confrontación con los sevillistas. Si el cuadro de Berizzo parece favorito, sus rivales triplican en su contra las apuestas con tal de arrojar a Banega y compañía a una sobredosis de confianza. A diferencia de otros clubes y de otras épocas, el cuadro turco no puede vender un infierno ambiental, pero se sabe fuerte con el grupo veterano que ha conformado a base de dinero y que acaudillan tipos como Clichy, Emre o Aderbayor.

La pretemporada sevillista ha evidenciado mejor y menos peligrosa salida de balón, buen fútbol y progresiva adaptación no sólo de los fichajes sino de los jugadores que apenas tuvieron cancha la pasada temporada con Sampaoli. En el debe, falta de remate y eficacia ante el gol, cierta fragilidad defensiva y tardía puesta a punto física. Minimizar los defectos en Estambul y engrandecer las virtudes será fundamental mañana.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes ABC de Sevilla