Sebastián Albella, a su llegada al Congreso antes de comparecer ante la comisión de investigación
Sebastián Albella, a su llegada al Congreso antes de comparecer ante la comisión de investigación - EFE

La CNMV investiga si el Popular ocultó pérdidas antes de 2017 y el sueldo del consejo

Sebastián Albella recuerda que el supervisor bursátil no es el auditor de cuentas y defiende su papel en la crisis del banco

MadridActualizado:

Los sucesivos responsables del supervisor bursátil nacional de los últimos años han venido rechazando en la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis cualquier culpa en escándalos como la venta irregular de participaciones preferentes, la salida a Bolsa de Bankia o la resolución del Popular. El actual presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Sebastián Albella, no ha sido una excepción. «La CNMV tiene una importante función de supervisión de la información financiera, pero obviamente no es un segundo auditor de cuentas», ha zanajado. Eso sí, ha avanzado que la institución invetiga ahora si la dirección del Popular ocultó al mercado hasta este año parte de sus pérdidas.

Cabe recordar que la entidad financiera, tras su resolución y venta exprés al Santander a principios del pasado junio, presentó unas pérdidas históricas de 12.218 millones de euros en los seis primeros meses de 2017 después de hacer todos los saneamientos necesarios. Esa cifra, presentada ya bajo la batuta de su nuevo propietario, contrasta con los «números rojos» de 3.611 declarados al cierre de 2016. Lo que indaga la CNMV está analizando es «en qué medida es razonable imputar esos resultados en su integridad a los seis primeros meses de 2017, periodo en el que se produjo la resolución, o si al menos en parte debían haberse imputado a ejercicios anteriores».

De esta forma lo que Albella está desvelando es que el supervisor está estudiando si el Popular, bajo la presidencia de Ángel Ron, ocultó pérdidas al mercado. Hay que señalar que la entidad amplió capital por 2.500 millones de euros en mayo de 2016: entonces aún presentaba unos beneficios de unos 94 millones de euros, y en el folleto estimaba unas pérdidas en el conjunto de ese año de unos 2.000 millones.

Albella también ha informado al Congreso de que la CNMV ha hecho varios requerimientos detallados de información y documentación a la entidad sobre la remuneración a sus consejeros «de los que podrían derivarse consecuencias sancionadoras». Aunque no ha concretado qué salarios está chequeando, sí apuntó veladamente a las remuneraciones en forma de planes de pensiones a largo plazo. Cabe recordar que desde su sustitución por Emilio Saracho el expresidente Ron cobra un sueldo vitalicio de 1,1 millones a cargo de la entidad.