Descuentos por el Black Friday del año pasado - ABC

Black Friday: productos que suben de precio antes de la rebaja y otras estafas

Las asociaciones de consumidores han constatado un encarecimiento de algunos artículos que después vuelven a su importe original durante el Black Friday

MADRIDActualizado:

Distintas organizaciones de consumidores aconsejan una revisión en profundidad de los precios de los artículos que se ofertan durante la semana del «Black Friday». Desde la OCU recomiendan un control de la evolución del coste de los productos con un mes de antelación para comprobar que no haya un incremento de precios para luego anunciar un porcentaje de descuento más alto. [En directo Black Friday 2017: últimas ofertas]

Durante los dos últimos años, la propia OCU ha monitorizado los cambios en los precios de más de 1.600 productos y comprobaron que «aunque fue posible encontrar chollos puntuales, el nivel medio de precios de las tiendas apenas mostró variaciones» durante el «Black Friday». Además, los análisis de OCU incluso detectaron casos en los que «el mismo producto había tenido un precio más bajo en los días anteriores».

Por otro lado, de una encuesta de Facua realizada con motivo de la campaña del año pasado del «Black Friday», se extrae que ocho de cada diez consumidores creen que la gran mayoría de comercios ofertan descuentos falsos. El 10% piensa que estas irregularidades son cometidas por la mitad de las empresas. El 6% dice que son muy pocas las que ofertan falsos descuentos y solo el 1% cree que ninguna incurre en estas prácticas.

La asociación de consumidores también ha constatado que hay empresas en las que en los días previos a las «gangas del Black Friday» se encarecen los productos para después volver a establecer su importe original y «venderlo» como un descuento.

Facua denuncia que estas irregularidades «suponen un fraude a los consumidores y una práctica de competencia desleal con los establecimientos que aplican descuentos reales». Por ello, desde la asociación reclaman actuaciones de inspección por parte de las autoridades autónomicas y la imposición de sanciones económicas para las marcas que traten de engañar a sus clientes con las ofertas del «Black Friday».

Además, reclaman a los consumidores que valoren si el precio final es realmente razonable, si el producto resulta necesario o si representa un capricho asumible que no provocará endeudamiento.