Las «Kellys» llegaron con sus peticiones a La Moncloa
Las «Kellys» llegaron con sus peticiones a La Moncloa - ABC

La Inspección pone bajo la lupa precariedad, horarios y sueldos de las «Kellys»

Vigilará la subcontratación y pondrá en marcha más programas de control de riesgos musculoesqueléticos

MadridActualizado:

La cita fue el pasado 5 de abril. El colectivo de las camareras de piso, las «Kellys», se reunieron con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con una propuesta concreta para mejorar la situación del sector y buscar una salida a sus problemas laborales. El compromiso adquirido por el jefe del Ejecutivo les convenció porque de aquella reunión salió un plan de la Inspección reforzado para poner bajo la lupa todo su marco laboral: jornada laboral, contratación, horarios... y en revisión constante las secuelas físicas consecuencia de sus maratonianas jornadas, lo que les obliga, según relatan, a medicarse para evitar una baja que puede acabar en alguna ocasión en despido.

Pero ¿quién es este colectivo? Un pequeño ejército de unas 400.000 trabajadoras que no se sienten defendidas por los sindicatos. Armadas con limpiacristales y sábanas limpias, son clave para el funcionamiento del sector turístico, aunque su situación laboral haya pasado desapercibida hasta que sus denuncias han saltado a los medios de comunicación. Sufren fuertes dolores provocados por años de movimientos bruscos y repetitivos durante años, además de jornadas intensivas de hasta 26 días seguidos sin descansos. Entre sus peticiones está que se aplique el convenio de hostelería, que fija un suelo de unos 1.200 euros.

Son un pequeño ejército de unas 400.000 trabajadoras que no se sienten defendidas por los sindicatos

La regulación de las cargas de trabajo -que se dispararon durante la crisis para este y otros muchos colectivos- y el reconocimiento de las enfermedades profesionales son dos de las principales reivindicaciones que este colectivo logró llevar a La Moncloa.

Del encuentro con el presidente salió el compromiso de estudiar una modificación del artículo 42.1 del Estatuto de los Trabajadores para garantizar la igualdad de contratación e impedir la cesión ilegal de trabajadores, además de ampliar el catálogo de enfermedades profesionales, dos de las reivindicaciones de las camareras. Ambas demandas se estarían viendo en la mesa para la calidad en el empleo en el sector de hostelería, en la que el Ministerio de Empleo, las autonomías y los agentes sociales, negocian medidas para mejorar las condiciones de trabajo de los empleados del sector de hostelería, con una especial atención hacia las camareras de piso.

De momento, y a la espera de medidas de consenso, la Inspección reforzará sus trabajos. Su línea de actuación está dirigida a controlar la contratación temporal y el tiempo de trabajo con especial atención a los excesos de jornada y contratación a tiempo parcial. Forma parte también del plan inspector el control de las subcontratacion y la cesión ilegal de trabajadores, empresas de servicios y multiservicios. También se realizarán programas específicos para controlar, #entre otros, los riesgos musculoesqueléticos y los riesgos psicosociales.

Desde 2012 se han puesto en marcha 725 inspeccionessobre cesión ilegal, subcontratación y ETT

Los derechos de los trabajadores externalizados de hoteles «es uno de los campos en los que la ley española todavía tiene camino por recorrer, una cuestión de peso dada la importancia manifiesta del sector hotelero y turístico en nuestro país, asegura Sanahuja Miranda abogados. «Desde el punto de vista jurídico, existen aspectos que deben ser reformados para garantizar y salvaguardar los derechos de este tipo de trabajadores», apuntan. Las «Kellys» recalcan que cuando se externaliza a un trabajador, queda protegido: «Se nos descuelga del convenio y perdemos derechos y dinero», dicen. Y es que un camarero de hotel contratado por una empresa externa puede cobrar 500 euros menos que una persona contratada directamente por el hotel, además de sufrir la pérdida de todos los derechos que comprenden los convenios, recuerda el despacho de abogados.

El hecho de que haya en marcha un nuevo plan de la Inspección para el colectivo no significa que los inspectores no hayan controlado a las camareras. Por ejemplo, desde 2012 se han puesto en marcha 725 inspecciones sobre cesión ilegal, subcontratación y ETT en el sector de alojamientos en hostelería. De ellas, el 31% se llevaron a cabo en 2017, debido a la intensificación del control de las condiciones de trabajo del colectivo tras las denuncias puestas por las protagonistas.

También entre 2012 y 2015 se transformaron en fijos 15.583 contratos en hostelería, especialmente de camareras. Y en 2015 se realizó una campaña de riesgos musculoesqueléticos que incluyó 2.598 inspecciones en España y las actas de infracción; las actas de infración levantada fueron 141.