Según los últimos números del INE el sector Servicios a Empresas representan más del 4% del PIB en España
Según los últimos números del INE el sector Servicios a Empresas representan más del 4% del PIB en España - ABC

Los Servicios a Empresas encajan las piezas de su nuevo modelo

El sector actualiza sus estrategias de negocio para la era digital en pleno debate sobre el modelo laboral de la subcontratación

MadridActualizado:

Los altos ejecutivos del sector coinciden en que la industria de los Servicios a Empresas afronta nuevos desafíos y entienden que la transformación del modelo de negocio es inexorable. El cambio de paradigma debe centrarse en las personas y la tecnología debe ser su mejor herramienta. En una mesa redonda organizada por KPMG en sus oficinas en Torre de Cristal, los expertos coincidieron en que el proceso de digitalización de las compañías es la principal preocupación a medio plazo para mejorar la eficiencia y la interacción con el cliente. Además, empresarios y juristas comparten la necesidad de elaborar un nuevo modelo legal-laboral respecto a la subcontratación de servicios.

Los últimos números del INE reflejan que las empresas que tejen el entramado del sector Servicios a Empresas representan más del 4% del PIB en España y representan el 8% de las personas empleadas. Para Francisco Rabadán, socio responsable de Assurance KPMG en España, la adaptación de las empresas del sector a la transformación digital requiere dos cuestiones fundamentales: por un lado, una cambio cultural dentro de la organización; y por otro, entender qué es lo que pide el cliente. «Si tienes unos sistemas tecnológicos estupendos pero tu cliente está en otra onda y no se logra una interacción fluida, tienes un problema», indica.

Grupo Norte trabaja sobre una estrategia para reinventarse. José Rolando Álvarez, presidente de la compañía, destaca que la empresa de servicios pone especial atención en las personas, los procesos y la tecnología. «Aporta más valor la innovación en procesos que la innovación en producto, porque constituye un camino de hacer las cosas de un modo distinto y construir modelos de mejora continua», asegura.

El titular de Grupo Norte señala que si bien «la tecnología es la palanca que se convierte en impulsora del negocio y del cambio, el verdadero reto no es disponer de la tecnología (eso terminará estando al alcance de todos) sino el modo en el que se la aplica». También, el empresario coincide con la idea de cambio cultural profundo en las organizaciones para situar al cliente en el centro y aportar valor en cada servicio.

Por su parte, Héctor Sánchez Montenegro, chief technology officer de Microsoft Iberia, opina que la democratización en el acceso a tecnologías innovadoras permite que toda empresa pueda y deba enfrentarse a un proceso serio de transformación digital. El representante de la firma considera que los nuevos tiempos demandan no sólo ampliar el conocimiento sobre los clientes sino también «dotar a los empleados de mayores capacidades, proporcionar a las operaciones procesos optimizados e inteligentes que ayuden en la toma de decisiones y una reinvención de productos y servicios alrededor de su contenido digital».

Sánchez Montenegro alude que para que la transformación digital sea efectiva el cambio de mentalidad de los empleados debe estar por encima de las tecnologías que lo habilitan. Y afirma que «las empresas que sepan integrar en su justa medida capacidades en el ámbito del Cloud Computing y, especialmente de la Inteligencia Artificial, tendrán una gran ventaja frente a aquellos que reaccionen más tarde».

El consejero delegado de Grupo Konecta, Jesús Vidal Barrio, señala que la tecnología es un «commodity» que ayuda a ser mas eficientes y hace las cosas mas sencillas, pero recalca que la persona esta por encima de todo. «Se tienen que cuestionar los procesos aunque hayan funcionado, porque se pueden optimizar. Hay que buscar gente valiente para organizar la transformación digital», dice.

Cambio de norma

En el evento también se debatió sobre la posible modificación del régimen de externalización de obras y servicios regulado en el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores. Según BeatrizRuiz Vela, senior manager del área Laboral de KPMG Abogados, «tras la proposición de Ley registrada por el grupo Socialista en agosto de 2016, los distintos grupos parlamentarios han presentado enmiendas apoyando de una u otra manera la modificación del artículo». Como resultado de ese proceso de presentación de enmiendas existe una texto transaccional pendiente de aprobación.

Ruiz Vela entiende que tal y como actualmente está redactado el texto, «la modificación del artículo 42 pretende, principalmente, la equiparación de las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados respecto de los trabajadores del empresario principal». A través de la actual forma de organización productiva –explica la especialista– se han evidenciado situaciones objetivas de desigualdad y agravios comparativos en las condiciones laborales de los trabajadores. «Si prospera la reforma que se pretende, la estructura jurídica de la externalización productiva, tal y como la conocemos hasta ahora, cambiará radicalmente, imponiéndose una paridad de condiciones laborales entre los trabajadores de la empresa contratista y los de la principal análoga al régimen establecido para las empresas de trabajo temporal», concluye.