Antonio Cabrales, María José Alvarez y Rafael Domenech, ayer en la UNIA
Antonio Cabrales, María José Alvarez y Rafael Domenech, ayer en la UNIA - Mª José Olmedo
Empleo en Andalucía

Un 38% de los empleos andaluces está en riesgo por la automatización

Expertos urgen a adaptar el modelo educativo a la revolución digital

SevillaActualizado:

El 38% del empleo andaluz sufre «un riesgo elevado de ser automatizado», según destacó ayer Rafael Domenech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, durante un seminario sobre el mercado de trabajo en el año 2030 organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). En España el promedio de trabajadores expuestos a este impacto baja al 36%, indicó Domenech, que subrayó que «el peligro disminuye con la educación». Así, alertó de que «la distribución dual de los niveles educativos en España implica que, aproximadamente, un tercio de la población joven podría no estar suficientemente preparada para afrontar los retos de la revolución digital».

Por su parte, Antonio Cabrales, profesor de la University College de Londres, hizo balance sobre la Ley de Formación Profesional Dual, que «se vendió», dijo, «como una respuesta al abandono temprano» de la educación y que, en su opinión «tiene una lenta adaptación a las demandas laborales de las empresas».

Manuel Hidalgo, profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, señaló que «la revolución tecnológica nos pone ante el reto de la formación continua de los trabajadores de entre 30 y 45 años, que deberán adaptarse a nuevas tareas para no perder sus empleos».

La necesidad de regular las nuevas profesiones que generan las plataformas digitales, y que están «desprotegidas» desde el punto de vista laboral, fue otro aspecto que destacó el abogado Íñigo Sagardoy.

En la clausura, el consejero de Economía, Hacienda y Administración Pública, Antonio Ramírez de Arellano, se mostró partidario de establecer préstamos o anticipos fiscales destinados a los jóvenes que comiencen su vida laboral.«No es mala idea adelantar prestaciones sociales y que éstas luego puedan compensarse en la vida laboral ya estabilizada», dijo.