Miguel González, Alfonso Vargas, José Manuel Almendros, Teresa Álamo, Natalia González Hereza, Francisco Arteaga y José María Piñar Parias
Miguel González, Alfonso Vargas, José Manuel Almendros, Teresa Álamo, Natalia González Hereza, Francisco Arteaga y José María Piñar Parias - RAÚL DOBLADO
Energías renovables

«Andalucía no debe perder el tren del nuevo auge de las renovables»

Empresas y administraciones creen que la región debe captar una gran parte de las inversiones en fotovoltaica

SEVILLAActualizado:

Los países de la Unión Europea (UE) ya han iniciado una transformación económica para que en 2050 la mayoría del consumo proceda de fuentes renovables. El Viejo Continente tiene dos grandes «yacimientos» con recursos para la generación masiva y eficiente de energías limpias. Uno es el viento en el Mar del Norte, donde se está ralentizando la inversión en plataformas petrolíferas en favor de megaparques eólicos marinos; y el otro es la radiación solar del Sur de España, un área en la que aún se espera un impulso más decidido para capitalizar las grandes inversiones que requerirá el cumplimiento de los objetivos marcados en la Cumbre de París.

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«Es un tren que no podemos perder», afirma Francisco Arteaga, director general de Endesa en Andalucía y Extremadura. Esta comunidad tiene las condiciones naturales, la capacidad técnica, una parte de las infraestructuras necesarias y una administración pública comprometida. Sin embargo, hace falta una alianza de todos los actores públicos y privados «para remover los obstáculos que todavía pueden impedir que, en contra de toda lógica, Andalucía no sea líder en el desarrollo de grandes iniciativas fotovoltaicas», remarca este directivo.

Arteaga recuerda que la situación ha dado un vuelco radical con respecto a la anterior década. «La energía solar ha pasado de ser considerada una hipoteca para muchos años, debido a su elevada factura, a constituir una clara oportunidad de futuro, pues su precio es hoy diez veces menor». De hecho, «en un momento en el que hay una sequía y las cotizaciones del petróleo suben, las renovables abaratan el coste del sistema».

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En paralelo, la demanda de energía está creciendo. En 2017 se han recuperado los niveles de consumo anteriores a la crisis. En los próximos años habrá un crecimiento que rozará el 3%, con lo cual se requerirán 30.000 nuevos megavatios (MW). «Para atraer esas inversiones hay que trabajar desde ya en los proyectos, de lo contrario llegaremos tarde», incide este ejecutivo sevillano. Y para ello hay que vencer restricciones físicas (como la falta de infraestructuras de evacuación en la zona oriental de Andalucía) y administrativas (la red eléctrica tiene una capacidad latente que actualmente no se utiliza). «Dado que en el sur peninsular hay el doble de horas de sol que en el norte, si se interrumpe el suministro de las instalaciones renovables en momentos puntuales de saturación de la red, éstas seguirían siendo mucho más eficientes que las de otros territorios».

Completar la red

Para Natalia González Hereza, directora general de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía, hay dos factores clave. El primero es completar la red de evacuación en zonas donde hay interés de promotores, y muy especialmente en el eje Caparacena-La Ribina, para acabar con el aislamiento energético del área que recorre las provincias de Granada y Almería por la cara norte de Sierra Nevada, de gran potencial eólico y fotovoltaico. «Le trasladamos al Ministerio de Energía el interés manifiesto de determinadas empresas del sector por desarrollar proyectos en esta zona y, sin embargo, no se ha incluido en la planificación a corto plazo; es frustrante porque nos sitúa en posición de desventaja», remarca.

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Junto a este déficit de inversiones en la zona oriental de Andalucía, González Hereza estima que hace falta una hoja de ruta acordada entre el Gobierno y las Comunidades Autónomas sobre los MW que se deben desarrollar en el futuro y en qué tecnologías se van a realizar. «La propia UE pone el foco del desarrollo de las regiones en sectores en los que están especializadas; si en Andalucía tenemos tanto las condiciones naturales como a las empresas con mayor experiencia y tecnología, no tiene sentido que no haya un impulso político que apoye la ubicación de los futuros parques fotovoltaicos en esta comunidad». González Hereza también incide en que hay otras fuentes de enorme potencial, como es la biomasa, que han caído en el olvido. «Hay que aprovechar racionalmente todos nuestros recursos para evitar la enorme dependencia energética que tenemos actualmente del exterior», subraya.

«No es una cuestión española, sino europea: debe existir un consenso en la UE en el que se defina qué papel deben jugar la fotovoltaica en el Sur de España y el Norte de África para el suministro a todo el continente», apunta Miguel González, delegado en Andalucía y Extremadura de Red Eléctrica (REE), la empresa que controla el transporte y la operación del sistema eléctrico español. Esto exige seguir estrechando lazos con Francia y Marruecos en el ámbito de las interconexiones. «Son procesos lentos, hoy se toman decisiones que tendrán su efecto la próxima década, por eso es vital avanzar desde ya para que el potencial real de Andalucía no quede comprometido en el futuro».

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A corto plazo cree que las infraestructuras no son un lastre. «Hay una red muy fuerte y mallada que alberga una gran capacidad». Y basa esta afirmación en el hecho de que actualmente hay en distintas fases de tramitación proyectos para promover 6.300 MW fotovoltaicos y 2.300 en eólica en Andalucía. Para cumplir los objetivos de París no solo hay que cubrir la nueva demanda con energías limpias, sino sustituir paulatinamente los 50.000 MW que se generan con fuentes no renovables, que quedarían como red de seguridad del sistema. Para González el modelo actual para el desarrollo de infraestructuras de transporte y evacuación de energía está muy encorsetado. «Hay zonas donde no hay demanda de redes para el consumo, pero para la evacuación de energía, donde los promotores y fondos de inversión pueden estar interesados en participar en el desarrollo de la red, con lo cual se puede flexibilizar el sistema para permitir fórmulas de financiación público-privadas», estima.

Alfonso Vargas: «El sector ha despertado, ahora hay que ser ágiles para no perder inversiones»

En 2017 se ha producido un cambio de tendencia. Tras el parón a las renovables en 2012, las dos subastas para más de 9.000 MW que ha promovido el Gobierno han estimulado nuevas iniciativas. «El sector estaba esperando una señal, lo que unido al renovado interés de los inversores, ha servido para que haya un despertar después de un prolongado letargo», reflexiona Alfonso Vargas, presidente del clúster andaluz de las renovables Claner. Con el sistema de las subastas ha quedado claro que Andalucía debe ser ágil en el plano administrativo para acelerar los proyectos y no perder oportunidades. También se debe generar un sistema que propicie que sean promotores reales y solventes los que lideran las iniciativas, ya que en el sistema de tramitación actual entran especuladores sin solvencia que se dedican a iniciar trámites para vender posteriormente las licencias. «Al final, hay proyectos que ocupan la capacidad del sistema pero que no saldrán adelante porque sus impulsores no tienen recursos financieros».

Teresa Muela: «Los municipios tienen mucho que decir y hacer en el cambio a una energía más limpia»

Otra administración vital para el desarrollo de las renovables son los entes locales, especialmente en ámbitos como la biomasa, el autoconsumo y la eficiencia. «En la Federación de Municipios estamos liderando iniciativas pioneras como la compra pública verde», afirma Teresa Muela, secretaria general de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), que recuerda que esta institución ha coordinado el esfuerzo de los gobiernos locales en sus estrategias de economía baja en carbono, con un proyecto Interreg que ha sido pionero. «Trasladamos la política de la UE al bienestar de los vecinos, por eso jugamos un papel clave en este cambio de modelo para que haya un sistema energético limpio y eficiente».

Juan Manuel Almendros: «Se pueden repotenciar los parques existentes con nuevas tecnologías»

Para José Manuel Almendros, director del área de industria de la Delegación del Gobierno, el cambio de modelo debe ser progresivo, dado que el sistema actual tiene una gran capacidad de generación. También existe una oportunidad de repotenciar parques eólicos y fotovoltaicos que pueden ser actualizados con tecnologías más modernas.