En la Universidad de Sevilla hay 280 alumnos seleccionados
En la Universidad de Sevilla hay 280 alumnos seleccionados - ABC

Se buscan 280 «rescatadores de talento juvenil» en Sevilla

La Fundación Princesa de Girona ayuda a los jóvenes que son los primeros titulados superiores de sus familias a crear la red profesional y de contactos que no tienen en su entorno

SEVILLAActualizado:

¿Hay en Sevilla 280 empresarios y directivos capaces de convertirse en «rescatadores» del talento universitario de la ciudad? Tal es el reto que tiene en los próximos meses la Fundación Princesa de Girona, una institución que se dedica a trabajar por la juventud española en todos los aspectos que son críticos para su futuro. Una de las realidades que ha detectado es que el 80% de las ofertas de empleo no están publicadas en ningún portal, se mueven a través de contactos profesionales. En el caso de los titulados más jóvenes es crucial tener un padrino para lograr un primer puesto de trabajo cualificado. «Hay chicos que son los primeros universitarios titulados superiores de sus familias y, dado que en su entorno inmediato no tiene esa red de relaciones que ayudan a incorporarse en ámbitos laborales de alta cualificación, cuando culmina su etapa universitaria se acaba a veces también la escalera de su ascenso profesional», indica Mónica Margarit, directora del Fundación Princesa de Girona.

Acabar con ese círculo vicioso es el gran objetivo del programa «Rescatadores de Talento», que este año vive una experiencia a gran escala en Sevilla. En marzo se firmó el convenio con la universidad hispalense y se han seleccionado 280 alumnos que «encajan a la perfección» con el perfil del programa. «Son alumnos con muy buenos expedientes que tienen como único handicap la falta de una buena base de contactos familiares y profesionales que puedan aconsejarles en sus primeros pasos en el mundo laboral», afirma Concepción Yoldi, patrona de la Fundación Princesa de Girona y principal responsable de la andadura de esta iniciativa en la ciudad. Ahora el gran reto es buscar a otros 280 padrinos que «tienen como primera obligación el tratar de conocer bien al estudiante y, a partir de ahí, aportar una formación de la que carecen a la hora de afrontar una entrevista de trabajo». También pueden indicar a su «ahijado» cuáles son las empresas que más se ajustan a su perfil profesional. Y para ello, Yoldi remarca que hay que esforzarse en conocer bien las habilidades y capacidades del universitario. «La fundación aporta a cada padrino una guía para orientar cómo debe ser su relación con estos chicos, aunque es solo a título orientativo». El gran objetivo es «abrirles un camino y ayudarles a recorrerlo, no de darles un trabajo». Y es que, en muchos casos, estos estudiantes «tienen carencias a la hora de afrontar una entrevista de trabajo o de destacar lo que es realmente relevante en un curriculum vitae». La Fundación Princesa de Girona ya tuvo una primera experiencia en la Universidad Pablo de Olavide y más del 70% de los jóvenes accedieron a un trabajo. Una de las claves es emparejar bien a cada participante con su padrino, tratando que los estudios que hayan cursado tengan una relación directa con la profesión o la empresa de quien ejercerá como tutor. De esa labor se encarga la propia fundación.

«Rescatadores de talento» tiene otros escalones, en los que se requiere la implicación de empresas grandes y medianas. «Por un lado, tratamos de que haya compañías que abran la oferta formativa que dan a sus trabajadores para los seleccionados en el programa, como ha hecho ya por ejemplo Banco Sabadell, que les ha dado acceso a todos sus programas de aprendizaje de idiomas a estos chicos». Y a su vez, «hay empresas que hacen programas de formación especialmente dedicados a ellos, y ahí lo que se beneficia es la movilidad entre comunidades». Por ejemplo, si una empresa madrileña hace una formación de una semana, solo pueden acudir los seleccionados de otras provincias, y la financiación del viaje y la estancia está a cargo de la fundación. También hay una bolsa de empleos cualificados en los que el sueldo inicial es de 20.000 euros brutos anuales. «Para reforzar el programa en Andalucía necesitamos que se animen muchos empresarios», remarca Mónica Margarit. De su experiencia en años anteriores, la directora de la fundación ha extraído una idea clara: «Por muchas críticas que reciba la universidad española, los participantes en este programa tienen una formación francamente buena». Tienen «el mérito añadido» de haber sido muy buenos estudiantes en un entorno familiar en el que no tenía una referencia universitaria.

La Fundación Princesa de Girona enfoca su acción en tres grandes ámbitos de actuación que ejecuta a través de sus programas, los premios FpdGi a menores de 35 años que hayan destacado por su capacidad emprendedora en proyectos innovadores; Rescatadores de Talento y Educar el Talento Emprendedor (acercan a los profesores de la educación emprendedora como un factor básico para el desarrollo de los jóvenes).