Antonio Gómez-Guillamón, presidente de la Asociación Hélice
Antonio Gómez-Guillamón, presidente de la Asociación Hélice - ABC
ENTREVISTA

«El futuro del sector aeronáutico está en lograr nuevo negocio fuera de España»

Antonio Gómez-Guillamón preside la nueva asociación de empresas aeronáuticas, que está definiendo su plan de acción para empezar a funcionar a pleno rendimiento en 2018

SEVILLAActualizado:

Un grupo de 33 empresas del sector aeronáutico ha puesto en marcha la Asociación Empresarial Hélice para fomentar la captación de contratos a través de la colaboración y las alianzas. «Es un paso natural en un sector que ha madurado mucho en la última década», apunta Antonio Gómez-Guillamón, fundador de Aertec, que ejerce provisionalmente la presidencia. La asociación se integra en la Fundación Hélice, donde también están la Universidad, los sindicatos y la administración pública. «Existe un espacio para coordinar a todos los agentes del sector que tiene la misma relevancia que siempre, y ahora se complementa con una asociación que une a las principales compañías y que está decidida a liderar todas aquellas iniciativas que tengan un enfoque más puramente empresarial».

¿Cuál es el primer reto de la Asociación Hélice?

Tiene que definir un plan de acción que genere valor para los socios. Trabajamos en varios ejes, como promocionar internacionalmente las fortalezas de las empresas que hay en Andalucía. El liderazgo de esa campaña debe recaer en las propias empresas y, a su vez, éstas se apoyan en Extenda para cumplir sus objetivos, y no al contrario. Hay que fomentar acciones que atraigan negocio a través de alianzas entre nuestros asociados; y esto es aplicable a la captación de recursos para I+D+i. Es muy bueno que exista el Centro Avanzado de Tecnologías Aeronáuticas (CATEC), pero las empresas también pueden potenciar su I+D+i con el apoyo de programas europeos como Clean Sky o las líneas del CDTI. No estamos inventando nada, la asociación vasca Hegan o la asociación nacional Tedae realizan con éxito este cometido.

¿Habrá un director general para ejecutar el plan de acción?

Vamos paso a paso. Primero se perfila el plan, se evalúa su coste y se define cómo se va a financiar, que habrá de ser con la cuota de los asociados. A partir de ahí veremos con qué recursos contamos para crear un equipo que ejecute el plan. En 2018 se creará esta estructura y empezaremos a funcionar.

¿Cómo debe ser el director general que lidere este equipo?

Tendrá una gran tarea por delante, así que debe ser un profesional con un perfil más ejecutivo que institucional. Ha de sintonizar muy bien con la realidad empresarial de Andalucía y comprometerse a fondo para elevar su proyección internacional.

Se ha vivido una década de crecimiento. Ahora hay programas en dificultades, como el A400M, el A380 o el C295. ¿Es un momento delicado?

Venimos de una década maravillosa en la que se han generado enormes oportunidades, con la creación de una línea de montaje final (FAL) de Airbus para el A400M, gracias a un compromiso decidido de la administración andaluza. Aeronaves como el A380 y el A350 han dejado grandes paquetes de trabajo y han propiciado el crecimiento de los «Tier One» como Alestis, Aciturri y Aernnova. El escenario ahora ha cambiado y, además, la evolución natural de Airbus le está llevando a estar más volcada en sus intereses corporativos que en el de las naciones que impulsaron su nacimiento. Es el momento de ser muy eficientes para consolidar todo lo que hemos conseguido y pelear fuera para lograr los paquetes de trabajo que ya no se van a generar en España. La cooperación cobra más sentido que nunca.

Airbus ha comprado el avión canadiense CSerie y lo fabricará en Alabama. ¿Es un riesgo o una oportunidad?

Es una buena noticia para todas aquellas empresas que estamos en la órbita de Airbus. Salvo excepciones, la presencia de firmas andaluzas en EEUU es reducida, a pesar de que es el primer mercado en el sector aeroespacial. Es una de esas oportunidades que tenemos que intentar aprovechar de forma decidida.

Hay empresas en dificultades y otras se han vendido. ¿Es necesario el apoyo público para sostener al sector?

Cualquier proyecto empresarial debe tener su justificación en la lógica del mercado, no en la de las subvenciones. Es evidente que hay empresas con músculo que compran a otras empresas en las que, por razones de estrategia, sus accionistas venden. El sector público es necesario para atraer y arraigar proyectos industriales, pero en este caso el dinero no es lo más importante, sino el apoyo institucional y las facilidades administrativas. Por otro lado, hay toda una diversidad de instrumentos de financiación pública, que ya existen, y han de funcionar con agilidad.

¿Hay margen para atraer inversores del sector aeronáutico?

Sevilla tiene mimbres para replicar lo que ha hecho Málaga con el sector del desarrollo de software, que ha sido capaz de atraer a grandes grupos internacionales. En España se ha generado una legislación laboral más flexible y atractiva que la de Francia; tenemos las infraestructuras, el conocimiento, la tradición... El potencial para atraer compañías aeronáuticas foráneas es altísimo.

Andalucía está muy especializada en aeroestructuras. ¿Es un área más difícil de internacionalizar?

Todo aquel que haya alcanzado una gran especialización en su área puede mirar sin complejos al exterior.

¿En qué áreas hay potencial de crecimiento aeronáutico en Andalucía?

Crecer en el sector de los Aviones No Tripulados no es una quimera. Tenemos dos centros de experimentación como son Atlas (Jaén) y Zeus (Huelva), que atraerán empresas y talento. Los drones de gran tamaño crean sus propias cadenas de suministro; debemos aspirar a consolidarnos en ese área.

¿La Asociación Hélice formará parte en el futuro de la CEA?

Vamos paso a paso. La relación con el presidente de la CEA, Javier González de Lara, es magnífica, pero nuestra meta ahora es comenzar a funcionar en 2018 a pleno rendimiento. En cualquier caso, nuestra asociación no es una patronal, porque aunque nos une la aeronáutica, agrupamos a segmentos muy diversos, que van desde la ingeniería a la consultoría y la metalurgia.