Flota de vehículos de CTC servicios Ambientales
Flota de vehículos de CTC servicios Ambientales - ABC
EMPRESA

El gigante de los residuos que nació en Alcalá de Guadaíra y está creciendo en Madrid

CTC Servicios Ambientales adquirió una división de residuos no peligrosos de Befesa y se ha instalado en San Fernando de Henares

SEVILLAActualizado:

Un grupo de empresarios sevillanos ha consolidado en la última década un líder regional en la recogida de residuos, su clasificación y el reciclado posterior (especialmente el plástico). El buque insignia de este conglomerado es la sociedad CTC Servicios Ambientales, participada por Carmelo Justo, Cornelio Aguilar y la familia Pardo. Esta compañía, enclavada en la Alcalá de Guadaira, cuenta con una flota de más de sesenta vehículos y cientos de equipos especializados para realizar la gestión de residuos en grandes empresas. «Nuestros clientes son grupos como Ángel Camacho, las principales cadenas de distribución y casi todos los grandes centros comerciales de Sevilla», indica Carmelo Justo.

A partir de CTC estos empresarios han dado pasos en la cadena de valor para crear firmas complementarias. De esta forma, también han impulsado la sociedad Banales I (una planta de clasificación de residuos industriales en las que extraen todos aquellos productos que son susceptibles de ser reciclados). Otro ejemplo de esta diversificación está en el plástico, con Reciclados La Red y Reciclados Plásticos Serva, que cuentan con 85.000 metros cuadrados en el Polígono La Red que están dedicadas exclusivamente al reciclaje de este material (su capacidad de producción supera las 100.000 toneladas al año). De hecho, es uno de los líderes en este segmento, con el que provee a grandes fabricantes de bolsas y tubos.

Todas estas sociedades son complementarias y están participadas por accionistas comunes, aunque no consolidan sus cuentas ni funcionan propiamente como un grupo. La facturación conjunta de todas ellas superaría los 40 millones de euros (frente a los 12 millones de 2010) y en este momento suman más de 400 trabajadores. «Han sido años en los que hemos realizado inversiones muy fuertes para consolidar nuestra capacidad industrial, y ahora hay que poner todo a pleno rendimiento», remarca Justo. En la última década este conjunto de sociedades ha realizado inversiones que rozan los 30 millones de euros.

En este momento uno de los retos de CTC es crecer fuera de Andalucía. El paso más relevante lo dio en 2013, cuando compró a Befesa la unidad de gestión de residuos no peligrosos, que tenía un fondo de comercio muy significativo con compañías de logística y farmacéuticas. «Esa compra nos aportó fortaleza para desembarcar en la capital de España, que es un mercado muy amplio y en crecimiento pero también muy exigente». Hace dos años compró unas instalaciones en San Fernando de Henares con más de 70.000 metros cuadrados para afianzar su expansión. «Empezamos con 15 empleados allí y ya hemos triplicado esa cifra», apunta.