Antonio Gallego, junto a Rufino Parra y Luis Miguel Martín Rubio
Antonio Gallego, junto a Rufino Parra y Luis Miguel Martín Rubio - ABC
EMPRESA

Así fue la gran transformación del líder mundial del aceite

Antonio Gallego, presidente de Ybarra y consejero de Migasa, analiza cómo se forjó un gigante empresarial que supera los 1.000 millones de euros en ventas

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Migasa inició su relación empresarial con Ybarra hace más de veinte años y, con la alianza societaria que fraguaron ambos, se inició una transformación en el modelo de negocio del mayor grupo aceitero español. Así quedó claro en el relato de Antonio Gallego, presidente de Ybarra y consejero de Migasa, que ayer repasó los principales hitos de esta alianza en el foro de la asociación de directivos Adacem.

«Antes de 1996 comercializábamos todo nuestro aceite a granel entre las pequeñas y medianas envasadoras de España», recordó el empresario. La paulatina caída en las ventas de sus principales clientes generó una inquietud en la compañía. «Estábamos obligados a dar un paso adelante e ir al envasado para mantener nuestras ventas, pero partir desde cero era difícil». Había una «magnífica relación» con Ybarra, que había comenzado a crecer sensiblemente en el negocio de las salsas pero cuyas ventas en aceite estaban en retroceso. «Hicimos una sociedad conjunta en el negocio del aceite de oliva; Ybarra había llegado a vender 20 millones de litros al año y en aquel momento estaban en 8 millones, con una incidencia muy especial en el mercado internacional; cuatro años después de nuestra alianza habíamos vuelto a los 20 millones de litros… íbamos por el buen camino».

A inicios del siglo XXI llegó la segunda gran oportunidad para crecer en el negocio del envasado. «Teníamos la oportunidad de comprar la marca La Masía a Unilever, y decidimos dar el paso adelante haciendo un gran esfuerzo inversor». Los 33 millones de litros que vendía La Masía, unido a los 20 millones de litros de Ybarra, era casi el 50% de la producción de Migasa en aquellos tiempos. «Gracias a nuestra sociedad con Ybarra, a la que aportamos la marca La Masía, habíamos pasado de no envasar nada a entrar en la lista de los primeros envasadores de España... fue un movimiento muy relevante». Y todo ello «sin perder de vista la importancia que tenían nuestros clientes tradicionales y el hecho de que la marca blanca estaba creciendo muy rápido en los lineales».

Aunque Antonio Gallego no hizo referencia a ello, también en esos años se firmaron alianzas con sociedades como Oleo Salgado y Mueloliva. En 2004 los ingresos de la compañía rondaban los 500 millones de euros (hoy es más del doble). Migasa era ya más que una empresa dedicada a la extracción y el refino de aceite.

En 2009 llegó el momento de adquirir el 50% de Ybarra, con lo cual entró también en el negocio de las salsas, un segmento del que no tenía conocimiento previo. El incendio del verano de 2016 ha servido para reforzar la vocación industrial de la compañía. Tras un trabajo muy intenso de la plantilla, han suplido la producción de aceite que había en Dos Hermanas aumentando el ritmo en Alcolea, mientras que la mayonesa se está supliendo en diversas factorías distribuidas por toda España (a las que se ha desplazado una parte de la plantilla para asegurar la calidad). «Podríamos haber destinado la indemnización del seguro a hacer caja, pero la decisión ha sido invertir en torno a 42 millones en Dos Hermanas para levantar la factoría más moderna de Europa tanto en aceite como en salsas», remarcó.

Migasa es la primera empresa del sector, con unas ventas que rondarán los 1.100 millones en 2017 (tras crecer en torno a un 8 o un 10%). «No ha sido un ejercicio fácil para el sector, ya que el aceite comenzó con un precio de 2,50 euros el litro y ha llegado a estar a cuatro euros, la subida ha sido muy rápida», apuntó Gallego. El presidente de Ybarra considera que los próximos ejercicios serán mejores. Por un lado, porque al sector del aceite llegó un fondo de inversión que «ya ha cogido papel y lápiz, ha conocido la realidad de este mercado» y está corrigiendo las estrategias del pasado (en alusión a Deoleo). Esto, a su juicio, será bueno para todos. También habrá más disponibilidad de aceite en mercados como Túnez, Grecia y Turquía, de hecho en las últimas dos semanas el precio ya está sufriendo una corrección a la baja.