Ricardo Serra, presidente de Asaja Sevilla
Ricardo Serra, presidente de Asaja Sevilla - RAÚL DOBLADO
Agricultura

«Ha habido épocas en las que hemos tenido enfrentamientos muy duros con la administración»

El presidente de Asaja Sevilla hace balance cuando se cumple el 40 aniversario de la patronal agraria

SEVILLAActualizado:

Asaja Sevilla ha convocado el próximo 12 de febrero un gran acto conmemorativo con el que se cerrará la celebración de los 40 años de la fundación de la organización. Aprovechando dicha efeméride, el presidente de Asaja Sevilla, Ricardo Serra repasa estas cuatro décadas y desvela los futuros retos a los que se enfrenta la organización, todo un referente en el sector agrario.

—¿Qué significa este aniversario para Asaja Sevilla?

— Estos 40 años nos sirven para echar la vista atrás. Creo que, en este tiempo, hemos conseguido ser un referente desde el punto de vista agrario, por lo que podemos estar razonablemente satisfechos del trabajo que hemos realizado. Hay muchos logros conseguidos y otros por conseguir, pero lo que está claro es que seguimos siendo imprescindibles para el futuro de la agricultura y la ganadería de la provincia.

—¿Cuáles son esos grandes logros conseguidos por la organización en su historia?

— Más que un logro en concreto, la labor de una organización agraria es la batalla continua, nos esforzamos por defender, ya sea genéricamente o de manera individual, los intereses de los agricultores a los que representamos, y eso se traduce en trabajo diario. También les proporcionamos información, de tal manera que tengan mejores herramientas para realizar su labor y para enfrentarse a las normativas. No obstante, sí que ha habido logros en temas importantes como la paralización de la ley de Reforma Agraria que quiso impulsar la Junta de Andalucía o las modificaciones en las herencias de las explotaciones agrarias dentro del impuesto de Sucesiones en Andalucía.

—¿Ha sido la administración un interlocutor válido en estas cuatro décadas?

— Ha habido épocas en las que hemos tenido enfrentamientos muy duros con la administración en problemas muy específicos. Sin embargo, con el tiempo, nuestra relación con la Junta de Andalucía ha mejorado mucho y hay respeto mutuo, han acabado reconociendo nuestra representatividad y aceptando que no tenemos interés político sino profesional, lo único que buscamos es defender a los agricultores y ganaderos.

—¿Cómo ha conseguido Asaja convertirse en un referente para los agricultores de la provincia?

— Siempre hemos intentado que el agricultor de a pie se sienta representado por Asaja Sevilla. También hay que destacar que uno de nuestros órganos más importantes, el comité ejecutivo, no está elegido por el presidente, sino por los agricultores mediante un proceso escalonado. Eso hace que en él estén representado los intereses reales del campo la provincia, algo fundamental.

—El nuevo marco de la PAC es una de las grandes preocupaciones actuales, ¿cómo se ve desde Asaja Sevilla?

— Como paso previo a la PAC hay un hecho decisivo, la aprobación de los presupuestos europeos. Hay que hacer llegar a las autoridades la necesidad de una PAC suficientemente dotada económicamente y con una reglamentación razonable, y eso pasa también por convencer a la sociedad de la importancia de la política agraria en nuestra sociedad.

—Otra de las batallas del sector es la referente a los precios en origen.

— Sí, peleamos desde hace años para que el valor en origen y en destino de los productos sea proporcional y razonable. No puede ser que lo que cobra el agricultor sea una cantidad cinco veces menor que la que se encuentra el consumidor en el lineal del supermercado. Los precios en el campo no han cambiado en 30 años y eso es una losa para el sector, hay que garantizar la cadena de valor. También luchamos por la sostenibilidad, cada día surgen nuevas normas y restricciones para la producción agraria que nos dificulta la actividad.

—¿Cuál es la clave para que el sector mejore en los próximos 40 años?

— Sin duda, uno de los objetivos más importantes, además de los precios, es el relevo generacional en la actividad agraria. Solo el 6% de las explotaciones andaluzas está en manos de menores de 35 años y un 55% de los agricultores tiene más de 55 años, es una situación crítica, en una década la mayoría de los agricultores habrá sobrepasado la edad de jubilación y, si no se incorporan jóvenes, la actividad agraria correrá peligro. Hace falta que las administraciones se impliquen y se propongan medidas, sobre todo fiscales, para incentivar la incorporación de las nuevas generaciones. Este problema va ligado a otro muy importante:hay que hacer llegar a la sociedad el beneficio que supone tener una agricutura y ganadería sostenibles y lo necesarias que son para el entramado rural. Aquellas zonas donde el sistema agrario ha ido a menos prácticamente están despoblándose, y va a más.

—¿Qué medidas hay que tomar frente a la sequía?

— Es imprescindible un gran pacto nacional del agua que comience a elaborarse cuanto antes. Y, por otro lado, mayor capacidad de embalsamiento. a lo mejor no se puede hacer grandes pantanos, pero sí se pueden hacer pequeñas presas de carácter casi individual con una reglamentación adecuada que permitan aprovechar las lluvias puntuales.