Foto de familia en el 40 aniversario de Asaja Sevilla - ABC
ANIVERSARIO DE ASAJA SEVILLA

Junta, Gobierno y Comisión Europea piden una PAC más fuerte para 2020

Phil Hogan, Susana Díaz e Isabel García Tejerina analizan fórmulas para mantener el presupuesto de la política agraria a pesar del Brexit

SEVILLAActualizado:

La celebración del 40 aniversario de Asaja Sevilla ha servido para que la Junta de Andalucía, el Gobierno de España y la Comisión Europea muestren sus cartas para la negociación de la Política Agraria Común (PAC) que entrará en vigor en 2020 y 2027. El nexo común en las reivindicaciones de las tres administraciones está muy claro: el primer objetivo debe ser que la UE no disminuya la financiación dedicada a un sector vital para Andalucía como es la agroalimentación. «Las ayudas a la PAC suponen el 0,38% del PIB de la UE, hay que realizar un esfuerzo por parte de los Estados miembros para aumentar estos recursos y que el sector no se vea afectado por las circunstancias que atraviesa la UE», afirmó la presidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz.

Con la salida de Reino Unido, el presupuesto comunitario bajará entre 11.000 y 13.000 millones de euros, según los expertos. A esto se unen las necesidades derivadas de los nuevos retos de la UE, fundamentalmente en áreas como Defensa, Seguridad e Inmigración, que tendrán un impacto de 25.000 millones de euros en las futuras cuentas comunitarias. Por ello, Díaz reclamó al comisario de Agricultura un «esfuerzo» de todos los países miembros para que se aumenten los recursos para mantener una PAC «potente, que vertebre el territorio de forma justa y que dé solidez a nuestro sector agroalimentario», porque ello supone «la garantía para poner las bases del futuro Marco Comunitario».

Hogan defiende las ayudas directas

El comisario europeo, el irlandés Phil Hogan, recogió el guante de la presidenta andaluza al anunciar que, a pesar de la caída en los ingresos que supondrá el Brexit, trabajará duramente para contar con una próxima PAC «más fuerte», que tenga una mayor financiación y donde se minimice la burocracia. «Hay que ser más eficientes en los controles; tenemos mecanismos basados en el papel y hay que ir hacia una administración telemática en la que todo sea más sencillo», señaló. Su propuesta es que los Estados miembros eleven su participación en el presupuesto europeo para cubrir la brecha que deja Reino Unido.

En la intervención del comisario irlandés hubo algunos argumentos a favor y otros en contra de las postura que defienden los agricultores españoles. Por un lado, destacó la importancia de las llamadas ayudas directas (las que llegan puntualmente al productor y repercuten decisivamente en su renta), que deben ser la principal fuente de apoyo para los empresarios agrícolas. Esta partida procede íntegramente del presupuesto europeo. Y a su vez, Hogan afirmó que «toma nota» de la oposición del sector agroalimentario español a la confinanciación de estos pagos (es decir, a que los propios Estados sufragen una parte de estos fondos).

Sin embargo, frente a la reivindicación de los países Mediterráneos, que quieren evitar una «renacionalización» de la PAC que de más flexibilidad a los países, Hogan sí apuntó que los países miembros deben tener más autonomía sobre esta materia. «Bruselas no tiene por qué decidirlo todo; no hay que imponer soluciones únicas, pues lo que funciona en Suecia, no tiene por qué funcionar en España o en Andalucía».

El político irlandés hizo un guiño a los agricultores andaluces cuando recordó que, en cualquier caso, la futura PAC debe seguir contemplando las especificidades de sistemas de producción propios de España, como es la dehesa.

Tejerina advierte a la Junta

La ministra de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, tambiénfue muy contundente en lo que se refiere a las futuras cuentas de la UE. «El Gobierno de Mariano Rajoy trabajará para que el impacto económico que puede conllevar la salida de Reino Unido no se refleje en el presupuesto que llega a España», incidió, al tiempo que remarcó que «la PAC tiene un enorme valor europeo, por lo que necesita un presupuesto adecuado que mantenga una estabilidad de las rentas agrarias y ganaderas».

Para constatar esta realidad puso las principales cifras de la PAC sobre la mesa. España cuenta con más de 47.000 millones de euros en el periodo comprendido entre 2014 y 2020. «Estos fondos son fruto de la decisión del presidente Rajoy de priorizar el sector agroalimentario y de defender las rentas de los agricultores», recordó. Y de ese total, cerca de 13.300 millones de euros se invierten en Andalucía, la comunidad autónoma que más fondos percibe de la PAC.

«Con ellos logramos estabilizar los ingresos de los agricultores y ganaderos andaluces;pero también impulsamos una ambiciosa agenda medioambiental en la que el sector agrario contribuye de manera decisiva a luchar contra los efectos y las causas del cambio climático». A pesar de este clima de entendimiento, García Tejerina había hecho previamente una advertencia a la Junta de Andalucía. En la futura reforma de la PAC, «el gran enemigo del Gobierno andaluz no sería el Gobierno de España, sino otras comunidades autónomas socialistas» que tienen posturas diferentes sobre cómo debe ser la futura normativa comunitaria.

Aceituna negra

Otro de los temas estrella fue la defensa del sector de la aceituna negra, amenazado por la política proteccionista de Estados Unidos. «Es un ataque a toda la UE», enfatizó el comisario Hogan, que apuntó que las instituciones comunitarias apoyarán a Andalucía «con todos los medios posibles», incluso trabajando con la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que el sector pueda reponerse de este golpe «sobrevenido».

En esta línea, Susana Díaz urgió ayer al Gobierno central y a UE a «no perder un minuto» en la lucha contra los aranceles «abusivos, injustos y desproporcionados» que la Administración Trump quiere imponer a las importaciones españolas de aceituna de mesa. La presidenta andaluza reconoció «el trabajo y el esfuerzo» que la UE, el Gobierno español y la Junta de Andalucía desarrollan para frenar la imposición de estos aranceles, pero ha advertido de que «no podemos permitirnos ni un minuto de relajación» porque estas medidas proteccionistas son «un aviso a navegantes» para futuras restricciones a otras exportaciones europeas, no solamente agroalimentarias.

Díaz señaló que la agroalimentación es esencial para las exportaciones andaluzas, y mantener el crecimiento de las ventas internacionales requieren estabilidad y certidumbre, que han de venir de la mano de una buena PAC y de unas normas claras en el comercio mundial.