Los participantes en la mesa de apertura del Encuentro
Los participantes en la mesa de apertura del Encuentro - RAÚL DOBLADO

Los nanomateriales y el estrés, riesgos laborales emergentes en la construcción

La Escuela de Ingenieros acoge un encuentro de Seguridad y Salud organizado por la Fundación Sando

SEVILLAActualizado:

Los riesgos derivados del uso de nanomateriales en las obras y otros «factores psicosociales», como el estrés, están ganando peso en las estadísticas de siniestralidad laboral de la Construcción, según se ha puesto de manifiesto esta mañana en el V Encuentro Nacional de Seguridad y Salud en este este sector, organizado por la Fundación Sando, junto a la Cátedra de Prevención de Riesgos Laborales y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla.

Así, según ha explicado el director de dicha Cátedra, Fernando Vidal, cada vez se utilizan más estos materiales microscópicos (que no sobrepasan cien millonésimas partes de un milímetro), en las estructuras de hormigón, cemento y acero, en vidrioo en los materiales cerámicos, para conseguir mayor resistencia y durabilidad, efectos cromáticos o propiedades como la autolimpieza o la eficiencia energética.

Los más usuales son el óxido de titanio y el de silicio, y ya hay multitud de estudios en todo el mundo para determinar los valores límite de estas sustancias químicas que se pueden usar para no causar daños laborales. «También hay muchas otras nanopartículas de las que no sabemos nada», explica el director de la Cátedra.

Por su parte, detrás de los los riesgos psicosociales están, entre otros factores, la presión del tiempo para ejecutar determinadas obras, las largas jornadas, los trabajos nocturnos, por ejemplo, en el ferrocarril, o la complejidad de tareas por la maquinaria y equipos que se usan.

En la apertura de la jornada, el vicepresidente y consejero delegado de Sando, Luis Sánchez Manzano, ha destacado que los índices de siniestralidad en la constructora malagueña son un 30 por ciento inferiores a la media nacional, aunque ha añadido que «sigue siendo un reto conseguir el objetivo de que no se produzcan accidentes».

Entre los hitos conseguidos por la compañía andaluza, Sánchez Manzano destacó la rehabilitación del Caminito del Rey, una senda aérea construida en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes, en el valle malagueño del Guadalhorce, con una distancia media de 100 metros sobre el río. «Fue una obra delicada y arriesgada que conseguimos ejecutar en tiempo y sin ningún accidente», ha subrayado el vicepresidente de Sando.

Por su parte, los representantes de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla, los sindicatos CCOO-A y UGT-A y la Universidad de Sevilla coincidieron en entender la prevención de riesgos laborales como una inversión y una oportunidad para mejorar las condiciones de los trabajadores.

Entre otros datos, se ha destacado que en los 21 años de vigencia de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se ha conseguido reducir el 33 por ciento la accidentalidad general en Andalucía y un 52 por ciento los accidentes mortales.

El fallecimiento, ayer, de dos trabajadores en Andalucía por accidentes de trabajo ha estado presente en las sesión. En lo que va de año, ya son 70 los fallecidos en la región y 70.000 los accidentes por causas laborales.