Francisco Herrero y Miguel Rus
Francisco Herrero y Miguel Rus - ABC
ANÁLISIS

La nueva alianza entre la Confederación de Empresarios de Sevilla y la Cámara de Comercio

Francisco Herrero será vicepresidente de la patronal sevillana y Rus ocupará ese mismo cargo en la institución cameral

SEVILLAActualizado:

Las aguas han vuelto a su cauce en el mundo patronal sevillano, donde la Confederación de Empresarios (CES) y la Cámara de Comercio tuvieron hasta 2011 una relación simbiótica. Era una alianza lógica: la CES aglutina a las principales asociaciones sectoriales y es interlocutora en la negociación colectiva; la Cámara es la entidad de derecho público tutelada por la administración autonómica cuyos afiliados son empresarios individuales. Es decir: dos misiones complementarias para un mismo público. Cuando ambas plantearon su fusión en 2011 —se pensaba entonces que la Cámara no sobreviviría sola tras la supresión de la cuota obligatoria— llegó el choque que fracturó aquella buena relación de décadas. Antonio Galadí, expresidente de la CES, recordó muy gráficamente la tensión de aquellos días con Francisco Herrero. «Tuvimos reuniones donde no hizo falta encender las luces; saltaban chispas de nuestros debates; ni entre gallistas y belmontistas se firmaron pulsos discursivos como los nuestros».

La retirada de Galadí propició el desembarco del tándem Miguel Rus-Antonio Lappí en la CES en 2012, con un estilo más agresivo que el de las antiguas generaciones, fruto de la juventud pero también de la inexperiencia en el complejo ejercicio de equilibrios que realiza la patronal sevillana para armonizar a sectores y empresas muy diversas (a veces con intereses encontrados). Ni Rus ni Lappí sintonizaban con Herrero;ni tampoco Herrero miraba con excesiva confianza a Rus y Lappí, de quienes decía que «con su juventud deberían volcarse por entero en sus propias empresas, pues ya tendríantiempo de dedicarse a estas cosas cuando se jubilen». Esa era su forma de expresar el deseo de que le dejaran tranquilo en una Cámara de Comercio que había logrado sacar a flote.

A pesar de las diferencias de unos y otros, ambos son pragmáticos y han comprobado que en la fractura de la relación entre la CES y la Cámara no gana realmente nadie, así que en los últimos dos años se han recompuesto paulatinamente las relaciones hasta llegar de nuevo al punto en el que la dejaron los padres fundadores. Como ya ocurría, por ejemplo, con Fernando Guerrero y Ramón Contreras, en los próximos meses habrá de nuevo una alianza muy estrecha entre la CES y la Cámara. Herrero será vicepresidente de la patronal y Rus ocupará ese mismo cargo en la Cámara, al tiempo que respaldará a Herrero para que continúe en la presidencia de esta institución en las futuras elecciones. Los dos actúan ya de forma coordinada, como demuestra el hecho de que se hayan repartido las tareas a la hora de influir en PP, PSOE y Cs para lograr que saliera adelante el presupuesto municipal. Sea como fuere, ambos sirven a los mismos asociados, con lo cual han establecido la única relación que realmente tiene sentido. Todos ganan.