Andrés Ferreras, el fundador, y su sobrino Antonio Fagundo, consejero delegado, en la tienda de Sevilla
Andrés Ferreras, el fundador, y su sobrino Antonio Fagundo, consejero delegado, en la tienda de Sevilla - JUAN FLORES

«Nunca nos ha dado miedo Amazon»

Masaltos.com es la primera empresa andaluza que empezó a vender por internet

Ya en 1994 decidió que el canal online era ideal para distribuir con discreción sus zapatos con alzas

SEVILLAActualizado:

Las primeras alzas que montó Masaltos en sus zapatos eran de madera, luego fueron de corcho y a día de hoy han evolucionado a una cuña-plantilla ergonómica de caucho, que se integra en el calzado y eleva siete centímetros la estatura del caballero sin delatar este pequeño-gran truco. En los comienzos todavía rudimentarios en cuanto al material de sus cuñas, fueron absolutamente rompedores e innovadores al lanzar un producto singular en España y elegir para su venta un canal entonces ya emergente, pero que pocos usaban todavía, internet.

Andrés Ferreras, el fundador de Masaltos, lo vio claro. Una experiencia personal —un accidente deportivo que le provocó una dismetría y le obligó a usar zapatos ortopédicos— lo llevó a conocer la existencia de un calzado especial diseñado en Italia, que permitía resolver su problema y al mismo tiempo ayudaba a elevar la estatura. Vivía entonces (principios de los 90) en Alemania y decidió volver a España con la idea de vender aquellos zapatos.

«Comenzamos en 1993 con la venta tradicional de catálogo y un año después ya entramos en internet. Yo lo conocía de Alemania, donde ya funcionaba la red. Me di cuenta de que era el medio ideal para vender este tipo de artículos por aquello de la privacidad», explica Ferreras, que ya está en un segundo plano en la empresa familiar. Desde 2015 su sobrino Antonio Fagundo es el consejero delegado de Masaltos y su hija acaba de entrar también en la compañía.

«Hicimos una página web que en definitiva era blanco y azul, el contraste era mínimo. Entonces no había ni servidores en España para alojar webs, era un problema. Había dos empresas, IBM y Goya Servicios Telemáticos, que cobraban alrededor del millón de pesetas. Ahora es gratis darse de alta».

Ferreras recuerda que al principio los clientes se extrañaban de que se pudiera hacer un pedido por internet. «¿Esto de qué va? me preguntaban. Todavía casi no se sabía qué era un correo electrónico».

El comercio electrónico representa hoy el 90% de las ventas de Masaltos, que el pasado año alcanzaron 1,5 millones de euros. La compañía mantiene su única tienda física y la sede social en Sevilla, a la que en estos 25 años se han ido añadiendo varios almacenes.

Masaltos se ha ido adaptando a todos los nuevos canales de comunicación, también a las redes sociales, y desde hace unos meses se pueden comprar sus zapatos por whatsapp. Sin embargo, el CEO, Antonio Fagundo, apunta que mantiene todas las puertas abiertas: «Un cliente en Portugal nos hace todos los años uno o dos pedidos por fax. En cada uno se gasta entre 800 y 1.000 euros. Yo a ese señor le guardo el fax para toda la vida. También recibimos cartas manuscritas», señala mostrando misivas remitidas por un cliente de Valencia y otro de Lyon.

Corners virtuales

La empresa sevillana también es uno de los clientes más antiguos de Amazon en España, la plataforma de comercio electrónico más grande del mundo. «Estamos en Amazon desde 2008, empezamos con ellos en Alemania cuando entraron en Europa, y saltamos con ellos a Reino Unido y luego a España. Hoy tenemos nueve tiendas en esta plataforma en diferentes países. Nunca nos ha dado miedo Amazon, ni lo vemos como un competidor. Le alquilamos espacios que pueden equipararse a los corners de El Corte Inglés. Y no solo a Amazon, también a otros market places como Spartoo, Kelkoo, Modalia…; todos nos dan visibilidad y confianza ante el cliente. Son comisionistas. Pagamos según ventas. Con el Corte Inglés estamos ahora negociando la entrada en su canal online», explica Antonio Fagundo.

Masaltos está presente en 90 países, aunque un tercio de sus ventas son españolas. Su gran apuesta ahora es la televisión. Acaba de lanzar un spot en el mercado nacional y después llevará la campaña a Italia, Estados Unidos y Japón. Este último país — donde la firma tiene un acuerdo estratégico con un distribuidor local, ATPC Japan, para vender sus modelos de gama alta y diseño italiano en cordovan, a 400 euros el par— es su trampolín hacia Asia. «El objetivo es alcanzar en menos de cinco años los 5 millones en ventas», señala el consejero delegado. En su primer año de andadura, hace un cuarto de siglo, Masaltos vendió menos de 400 pares de zapatos; ahora roza los 16.000. La mayor parte de su catálogo oscila entre los 80 y los 150 euros.