EMPRESA

La sentencia del caso Abengoa se conocerá este viernes a las 10:00 horas

El fiscal acusa a Felipe Benjumea y a Manuel Sánchez Ortega de administración desleal por el cobro de indemnizaciones tras su salida de la compañía.

SEVILLAActualizado:

Mañana a las 10:00 están citados los abogados del caso Abengoa en la sección cuarta de la Audiencia Nacional —presidido por la magistrada Angela Murillo— para recibir la sentencia. Este tribunal juzgó lo ocurrido en Abengoa a lo largo de nueve intensas jornadas del final del verano de 2015. El nudo de la trama comenzó el lunes 14 de septiembre, cuando el presidente de Santander España, Rodrigo Echenique, convocó en su despacho al entonces consejero coordinador de Abengoa, Antonio Fornieles, y le informó de que con Felipe Benjumea al frente de la compañía jamás saldría adelante la ampliación de capital de 650 millones de euros que la multinacional sevillana había anunciado en el anterior mes de agosto. El desenlace llegó el miércoles 23 de septiembre, con una doble reunión en la sede de la compañía andaluza.

En una sala, el consejo acuerda el cese de Benjumea, presidente ejecutivo desde 1991, mientras que en otra aguardan los representantes de diversas entidades financieras, que habían acordado las condiciones de la ampliación de capital para una vez que se hubiera firmado el despido (según testimonio del exconsejero Claudi Santiago).

Y todo ello en una situación que para algunos era de «vodevil» (tal como la ha descrito José Borrell); y para otros de auténtico shock emocional, llegando a provocar que algunos consejeros tuvieran «una inmensa tristeza y lágrimas en los ojos» ante la salida forzosa de una «persona hundida» (como recordó la exconsejera Alicia Velarde).

El fiscal José Perals acusó al expresidente Felipe Benjumea y al exconsejero delegado Manuel Sánchez Ortega por administración desleal tras cobrar una indemnización de 11,4 millones y 4,4 millones, respectivamente; y ello a pesar de la crítica situación económica de Abengoa. El contrato de alta dirección que regía la relación de ambos con Abengoa se había firmado en febrero de 2015 y, tras su cese en los meses posteriores, los dos siguieron vinculados a través de un contrato de asesoramiento. En el caso de Benjumea, se forzó su despido alegando que era una obligación impuesta por Santander (extremo inicialmente desmentido por su presidente en España). En el banquillo también se sientan tres exconsejeros de la entidad (el expresidente Antonio Fornieles, Alicia Velarde y Mercedes Gracia).

En el juicio se destacó que el cese de Benjumea no fue una recomendación voluntaria, sino una exigencia impuesta por las entidades financieras para asegurar la ampliación de capital. «Quien crea que Benjumea estaba pensado irse por voluntad propia no le conoce», resumió su sucesor, José Domínguez Abascal.

El propio Benjumea indicó que en los días próximos al consejo del 23 de septiembre, Rodrigo Echenique (Santander) le recordó personalmente que si no se marchaba de Abengoa no saldría la ampliación de capital, y propuso como candidato para su sucesión a Javier Monzón (expresidente de Indra).

La declaración como testigo de Rodrigo Echenique certificó que el dilema para Abengoa estaba claro. «Mientras tú estés al frente, esto no sale», le dijo literalmente Echenique a Benjumea. El presidente de Santander España precisó que no era una exigencia de esta entidad, sino de la comunidad financiera en general.