Christian Louboutin pintó sus suelas de rojo en base a un esmalte de uñas
Christian Louboutin pintó sus suelas de rojo en base a un esmalte de uñas - ABC

Christian Louboutin se rinde al encanto de Lisboa

El diseñador francés de zapatos compró una casa en la Alfama, cerca del Castillo de San Jorge, tras vender su hogar veraniego de Comporta

Corresponsal LisboaActualizado:

Christian Louboutin se ha cansado de la masificación de Comporta, paraíso ‘ecochic’ una hora al sur de Lisboa, y se ha rendido a los pies de la capital portuguesa. Después de 12 años en el lujoso entorno sostenible, reafirma su pasión por el país vecino con dos casas de su propiedad: una en Melides, una tranquila población del Alentejo, y otra en la ciudad del fado.

El célebre diseñador francés de zapatos se encaprichó de un inmueble con balcones en el barrio de la Alfama, cerca del Castillo de San Jorge. Un lugar que capta la esencia de la Lisboa tradicional, con sus callecitas empedradas, su sabor popular y la ropa colgada.

No resulta extraño encontrarse en esa zona a gente sentada en una silla a las puertas de su domicilio, como en el Portugal profundo. Fueron precisamente estos detalles y rincones los que fascinaron a Louboutin, quien se acabó de decidir debido a la luz que entra por los ventanales de su hogar.

Se ubican en las proximidades las mejores casas de fado de la ciudad, otra de sus debilidades lusas. En una de ellas, la Casa de Linhares, se le pudo ver hace unas semanas junto al cantante británico Mika y a la fadista Mariza, la reina actual del género junto con Ana Moura y Carminho.

También frecuenta el precioso Café Pit, en la subida desde la Catedral camino del mirador de Portas do Sol. Allí le encanta desayunar mientras contempla las pinturas abstractas que cuelgan de sus paredes.

Entre Lisboa y Melides, pasa Monsieur Christian unos tres meses al año en Portugal, un país que adora y donde se inspira para diseñar sus colecciones de zapatos.

Si en Madrid mantiene su tienda en pleno Barrio de Salamanca (calle Claudio Coello), en Lisboa se asienta, cómo no, en la lujosa Avenida da Liberdade, donde también pueden encontrarse las sedes de otras codiciadas marcas.

Su imperio comercial se ha extendido a 120 países y la cifra media de sus ventas supera los 600.000 pares al año. Y eso que los precios oscilan entre los 500 y los 6.000 euros.