Joohnny Depp
Joohnny Depp - AFP

La extravagante vida de Johnny Depp le lleva a la ruina

El actor y sus antiguos amigos representantes entablan una guerra judicial por la gestión de su fortuna

Corresponsal en Los ÁngelesActualizado:

Cuando acaba de finiquitar su tormentoso divorcio con Amber Head -que se ha saldado con el pago de 6,2 millones de euros a la modelo-, a Johnny Depp (53 años) no le queda otra que encarar un nuevo frente judicial, que, además, está sacando a la luz sus vergüenzas. El pasado mes de enero, el actor presentó en un juzgado de Los Ángeles una demanda por estafa contra The Management Group, el bufete de abogados encargado de sus finanzas. Acusa a la entidad de robar parte de sus ganancias acumuladas durante la última década y reclama la cifra de 25 millones de dólares (algo más de 23 millones de euros) como compensación por mala gestión: entre otras cosas, no pagar impuestos de manera adecuada, hacer préstamos sin su autorización y facturar de más en seguridad y otros servicios. La respuesta del bufete ha llegado a través de una contra-demanda, además de mostrar públicamente y con todo lujo de detalles los gastos que señalan al protagonista de «Piratas del Caribe» como un manirroto sin remedio.

Michael J. Kump, uno de los abogados de The Management Group, ha señalado a medios norteamericanos que la denuncia de Depp no es más que una excusa para no devolver a la firma los 5 millones de dólares que le han prestado a lo largo de los últimos meses. «Nosotros hemos hecho lo posible por proteger sus intereses de forma responsable, pero su problema es su manera de despilfarrar el dinero».

Antes de verse las caras en los tribunales, la guerra sucia entre Johnny Depp y TMG ya se está librando en la prensa. Según Kump, el actor se dejó 18 millones de dólares en un yate de 45 metros de eslora y 4 millones en un fallido sello discográfico. Entre sus gastos mensuales, figuran 30.000 dólares en vino, 200.000 en el mantenimiento de su avión privado, 150.000 en seguridad y 300.000 en nóminas del personal que trabaja para él. Depp, famoso en Hollywood por dejar propinas de más de 2.000 dólares, acostumbra a moverse con un séquito de 12 personas. Además, según refleja la demanda de TMG, mantiene 14 propiedades, entre las que se encuentran una isla en el Caribe, cerca de Bahamas; un castillo en el sur de Francia, unos viñedos en Napa (California) y un penthouse en Los Ángeles. También es dueño de una gran colección de arte y memorabilia hollywoodiense. El propio intérprete ha asegurado que «el dinero no compra la felicidad, pero sí un yate para navegar hasta ella».

Generoso como pocos, llegó a ceder su sueldo íntegro por su trabajo en «El imaginario del Dr Parnassus» a la hija de Heath Ledger, a quien Depp sustituyó para esta cinta de Terry Gilliam tras fallecer por sobredosis. El único actor de la historia en protagonizar tres películas que sobrepasaron los 1.000 millones de dólares de recaudación, ha derrochado su fortuna hasta el punto de encontrarse con una enorme cantidad de deudas pendientes. Por si fuera poco, en 2016 la revista «Forbes» le señaló como una de las estrellas menos rentables del año.

Catorce casas y un yate

«Depp y solo Depp es responsable de su debacle financiero», aseguran sus ex administradores. TMG se ha encargado de sus inversiones desde 1999 hasta 2016. Curiosamente, el que fuera su mejor amigo y luego archienemigo en Hollywood, Nicolás Cage, vivió una historia muy parecida, cuando en el 2009 denunció a su mánager por abuso en la administración de sus bienes.

La guinda del caso llegó desde el propio bufete, horas después de presentar la demanda: al parecer, Johnny Depp gastó 3 millones de dólares en disparar, a través de una torre de pirotecnia, las cenizas del escritor Hunter S. Thompson durante su funeral celebrado en Las Vegas en 2005. El actor, que encarnó al propio Hunter en la película «Miedo y asco en Las Vegas», invitó a la ceremonia a John Kerry, Jack Nicholson, John Cusack, Bill Murray, Benicio del Toro, Sean Penn, Josh Hartnett y Ralph Steadman a la ceremonia. Thompson, quien antes de suicidarse había dejado por escrito que deseaba despedirse con una explosión, contó con la generosidad de Depp: «Quería cumplir su último deseo», afirmó.