María Teresa Campos recibe en la UCI a su familia y amigos más íntimos

Desde su ingreso, el estado de la presentadora no ha evolucionado ni a mejor ni a peor

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Acompañada en todo momento por sus hijas Terelu y Carmen, quienes se turnan para no dejarla sola, María Teresa Campos sigue ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid. Allí permanecerá al menos hasta hoy, con el fin de controlar su estado después de sufrir, el pasado martes, una isquemia cerebral que le ha afectado al ojo derecho. Según explicó ayer Terelu, el deseo de la presentadora es irse a su casa cuanto antes, pues está bastante nerviosa. Sin embargo, tendrá que permanecer en la UCI hasta que los médicos consideren que puede pasar a una habitación de planta. «Mi madre se ha dado el gran susto de su vida», aseguraba su hija Terelu, al tiempo que reconocía su máxima preocupación.

Ayer, los médicos de la Unidad de Ictus de la Jiménez Díaz le practicaron una serie de pruebas para conocer el alcance de la dolencia. Y los primeros resultados no variaron de lo concluido tras el primer examen que hicieron a Campos en el Hospital La Luz de Madrid, centro al que acudió en primera instancia una vez que su empleada doméstica y su chófer Gustavo se dieron cuenta de su estado. Pese al peligro, María Teresa no perdió la consciencia en ningún momento y llegó a la primera clínica sentada en su coche. Posteriormente fue trasladada en ambulancia a la Jiménez Díaz, momento que captaron varios fotógrafos.

Aún con tan malas noticias y pasadas las primeras 24 horas, María Teresa ha agradecido que el ictus no hubiera sido fatal. Solo espera que los resultados de la resonancia magnética que le hicieron ayer por la tarde arrojen más luz y que pueda recibir el alta cuanto antes para recuperarse en su domicilio.

Apoyo incondicional

Las hijas y los nietos de María Teresa Campos no han estado solos en la Jiménez Díaz. Rocío Carrasco y Fidel Albiac –con los que mantienen una relación casi familiar– y, por supuesto, sus compañeros de Telecinco quisieron acompañar a Terelu y Carmen, y a la propia periodista.

Esta difícil situación podría deberse al estado emocional de María Teresa en los últimos tiempos. Aunque la familia no quiere hablar sobre el asunto, lo cierto es que ha sufrido mucho. La muerte de su hermana Araceli en agosto de 2015 supuso un gran varapalo. También sus nervios se han resentido con las últimas críticas recibidas, tanto por el reality de «Las Campos» como por la participación de su novio, Bigote Arrocet, en «Supervivientes».