Albert Rivera y Beatriz Tajuelo
Albert Rivera y Beatriz Tajuelo - Gtres

Así es Beatriz Tajuelo, la novia de Albert Rivera

Abandonó su trabajo como azafata de vuelo para entrar a formar parte en el departamento de producciones de Miguel Poveda

MadridActualizado:

No sabemos si el amor surgió en un vuelo a mil pies de altitud o a ras de suelo. De lo que no hay duda es que desde el verano de 2014, Beatriz Tajuelo, una exazafata afincada en Hospitalet, se ha convertido en el mejor apoyo de Albert Rivera. Los que la conocen la definen como alegre, cariñosa y muy unida a su hermana (vinculada a Ciudadanos en Baleares) y a sus sobrinos, que desde hace unos años viven en Ferrerías (Menorca).

Albert Rivera y Beatriz Tajuelo
Albert Rivera y Beatriz Tajuelo

Bea, como se refiere a ella su pareja, trabajó para la compañía aérea Air Nostrum. Dejó este puesto hace dos años y actualmente, desarrolla su carrera profesional en el departamento de producciones de Miguel Poveda. Tanto ella como su pareja son unos grandes admiradores del cantante de Barcelona. Juntos se les ha fotografiado en algunos de sus conciertos.

Costó ver a la pareja en un acto oficial. No fue hasta finales de 2015 cuando Rivera apareció del brazo de su chica en los premios Planeta. Posteriormente, acudieron juntos al Foro ABC en el Casino de Madrid. Poco a poco han ido aumentado sus apariciones públicas.

A diferencia de Begoña, la mujer de Pedro Sánchez, con una actitud y presencia muy acusadas durante la campaña electoral de 2016, Beatriz siempre ha permanecido guarecida a la sombra de su novio. No le gusta la exposición pública, aunque se tomó unos días de vacaciones para acompañarle a todos los actos de campaña. Los asesores encontaron en ella a la mensajera perfecta para hacerle llegar los últimos consejos antes de los actos.

Rivera solo ha hablado de ella en contadas ocasiones. «Vivo con ella en un piso de 50 metros cuadrados. Mi chica es muy casera», declaró en una entrevista en agosto de 2015. Tras el ascenso de Ciudadanos, araña minutos al día para poder estar con ella y con su hija Daniela, de cuatro años, fruto de su relación con la psicóloga Mariona Saperas, de la que se separó en 2013. «Los fines de semana que me toca estar con la niña, o mis padres o mi chica la llevan a donde tenga un acto. De otra manera, sería imposible». Bea ya es una más en la familia.