Paula Echevarría y Miguel Torres - Gtres

Paula Echevarría y Miguel Torres ya no se esconden: cena romántica y paseo de la mano por Madrid

Lo que comenzó como una relación a distancia a principios de año poco a poco se ha ido afianzando hasta convertirse en «una relación seria»

MadridActualizado:

Sin duda alguna la relación entre Paula Echevarría y Miguel Torres va viento en popa y es que sus encuentros en la capital madrileña no dejan de sucederse. Lo cierto es que Miguel ha encajado a la perfección en el círculo social y familiar de la actriz, tanto es así que incluso Daniella lució hace unas semanas una camiseta del Málaga a su salida de casa de los amigos de Paula.

Según aseguraba hace dos semanas la revista «Corazón», la actriz ha cedido ante la presión y ha confirmado su relación con el futbolista: «Miguel y yo tenemos una relación maravillosa y seria. El tiempo nos dará la razón», afirmaba a la citada revista. Lo que comenzó como una relación a distancia a principios de año, primero por teléfono y luego con varios encuentros, poco a poco se ha ido afianzando hasta convertirse en «una relación seria».

Paula Echevarría y Miguel Torres
Paula Echevarría y Miguel Torres-Gtres

Tras las vacaciones de Semana Santa, en las que la actriz disfrutó de unos días en Candás con su familia y él concentrado con su equipo de fútbol, la pareja ya no se esconde y el pasado sábado se les pudo ver disfrutando de una agradable cena en el madrileño restaurante Floren Domezain con amigos, entre los que se encontraban algunas de las mejores amigas de Echevarría, como Elena Hernandez e Isabel Navarro, mujer del coreógrafo «Poty», íntimo amigo de su exmarido David Bustamante.

Horas antes de la cena, la pareja se reencontró en el apartamento que el futbolista tiene alquilado en el centro de Madrid. Llegaron por separado, pero acudieron a su cita de la mano. La pareja también se reunieron el domingo por la noche para disfrutar de una velada en el restaurante madrileño Chow Chow. Llegaron con un 'look' más informal, pero igual de sonrientes y sin soltarse de la mano.