El Príncipe Eduardo, conde de Wessex
El Príncipe Eduardo, conde de Wessex - GTRES

El polémico viaje en jet privado del Príncipe Eduardo en el que se gastó 42.000 euros

El hijo menor de la Reina Isabel II ha sido criticado por gastarse una cantidad desorbitada de dinero público en un trayecto que podía haber realizado en tren

MadridActualizado:

El hijo menor de la Reina Isabel II, el Príncipe Eduardo de 54 años, viajó entre Poole, en Dorset y Tamworth, Staffordshire, para acudir a un evento conmemorativo de los 1.100 años de la muerte de Ethelfleda de Wessex, que fue la hija mayor de Alfredo el Grande y de su esposa Ethelswitha.

El Príncipe Eduardo, conde de Wessex, estuvo en Windsor el lunes y después aterrrizó en Birmingham donde fue fotografiado. Además, tenía diversos compromisos en Poole y Tamworth. El coste de su viaje en tren hubiera sido de unas 250 libras, sin embargo prefirió el uso de un avión privado por lo que se encareció el presupuesto, gastándose 42.000 euros.

Desde Palacio no han aclarado el coste definitivo de su viaje, ni el itinerario que debía seguir, pero sí ha afirmado un portavoz de Buckingham es que tiene que cumplir diversos compromisos y que este tipo de trasnporte le proporcioan una mayor seguridad. Graham Smith es el director ejecutivo de la organización antimonárquica republicana y afirma que «se debería vigilar la extravagancia de la realeza y que deberían de ir en transporte público».

El sábado pasado, el Conde de Wessex no acudió a la celebración de «Trooping The Colour» debido a que regresaba ese mismo día de una visita a Hong Kong. Su estancia allí duró cuatro días en Hong Kong y tuvo que acudir a una serie de compromisos entre los que se incluye la visita a una escuela en Shanghai.

No es la primera vez que el Príncipe Eduardo es tachado como derrochador. En 2014 hizo un viaje con su familia a Saint Moritz. Fueron unos días llenos de lujos y excesos, lo que generó una gran oleada de críticas hacia el hijo de la Reina Isabel II. A los súbditos, que sufragaron el viaje, no les gustó que despilfarrase tanto dinero. Además, Shophie Rhys-Jones, su mujer, siempre ha sido de gustos refinados, lo que generó que en 2012 saltará a la palestra por aceptar joyas de la Familia Real de Bahrein.