El sangriento tratamiento de belleza de Kim Kardashian al que nadie se sometería

La celebrity mostró hace años en su reality que se hacía mascarillas con su propia sangre para rejuvenecer la piel e, incluso, se la inyectaba

MADRIDActualizado:

Aunque resulte extraño hay mujeres que hacen auténticas locuras por lucir más bellas y parecer más jóvenes, hasta inyectarse su propia sangre y hacerse una mascarilla facial, denominado popularmente como «Vampire facial». Kim Kardashian es una de ellas.

La celebrity se sometió a este extraño tratamiento, muy cuestionable, en uno de los capítulos de su programa «E! Keeping Up with the Kardashians». En su momento, muchos se llevaron las manos a la cabeza, atónitos por el procedimiento, y propició un eterno debate.

Se trata de extraer sangre de la persona y someterse a sesiones en los que el rostro recibe pequeños pinchazos con agujas quirúrgicas de tamaño mínimo. Al parecer, devuelve la luminosidad e hidrata la piel, además de retrasar el rejuvenecimiento. Antes de utilizarla, se centrifuga para obtener el plasma rico en plaquetas.

Tiempo después, Kardashian acaba de reconocer en su web que lamenta haberse sometido al tratamiento, admitiendo que fue un procedimiento muy «duro» y «doloroso». Por aquel entonces, la empresaria estaba embarazada y no pudo utilizar la crema anestésica que se suele utilizar en este tratamiento. Pese a su arrepentimiento, la mujer de Kanye West sigue defendiendo este procedimiento, ya que asegura que tiene «beneficios para la piel».