Madonna, Beatriz de York, Cara Delevingne y la actriz Priyanka Chopra en la gala de los Met
Madonna, Beatriz de York, Cara Delevingne y la actriz Priyanka Chopra en la gala de los Met - EFE / REUTERS / AFP

Ángeles y demonios, en la alfombra roja del Met de Nueva York

El evento más simbólico de la moda global se centró en la imaginería de la Iglesia Católica

MADRIDActualizado:

El Museo Metropolitan de Nueva York volvió a alojar en la noche de ayer a la que se ha convertido en la gala más controvertida del panorama mundial de la moda. Celebrando la inauguración de la exposición «Heavenly Bodies» del Costume Institute, que presenta moda inspirada en la imaginería católica, el desfile de estrellas ha sorprendido por haberse apropiado de la simbología y los atuendos de la Iglesia de Roma. [Vea aquí la galería de imágenes de la gala]. El resultado es una mezcla entre blasfemo y curioso, y las grandes divas se han asegurado el «tiro» llevando al límite sus -casi se podría decir- disfraces.

Rihanna en la gala Met
Rihanna en la gala Met- AFP

Rihanna, Donatella Versace y Amal Clooney presidían la edición de la gala de este año, un evento en el que cada invitación cuesta unos 30.000 dólares. Y por lo tanto, las tres se ocuparon, como en otras ocasiones, de llamar la atención. Rihanna iba vestida de papisa, con abrigo y minifalda blancos con bordados plateados e incluso una mitra incluída, el atuendo más espectacular y controvertido de la noche. Donatella se vistió de su propia marca sin mayor lucimiento aunque con su exageración habitual. Y Amal Clooney, que suele acertar cuando no se pasa de cursi ni de moderna, llamó la atención por su rarísimo atuendo, que nada tenía que ver con la temática de la gala: obra de Richard Quinn, el premiado por la Reina Isabel II en la pasada semana de la moda de Londres, se trataba de la mitad de una voluminosa falda de volantes de flores rojas sobre un fondo celeste, superpuesta a un sencillo pantalón azul noche. Raro, raro, raro.

Madonna, que ya en su día se atrevió a polemizar con videos irreverentes incluido el de Isla Bonita, en el que se ligaba a una imagen del mismísimo Cristo en una pequeña capilla, apareció junto a Jean-Paul Gaultier con un vestido ideado por el creador francés que la convertía en una Reina Isabel la Católica de estilo burlesque, con corona y velo de redecilla. Katy Perry, otra que suele buscar «hacer foto», destacó por sus gigantescas alas de angelito firmadas por Versace. Y si el novio de Marc Jacobs, Char de Francesco, iba con sotana y alzacuellos, el siempre reivindicativo Jared Leto se vistió con varios accesorios de la liturgia sacerdotal sobre un traje de chaqueta de Gucci.

Katy Perry en la gala Met, con un diseño de Versace
Katy Perry en la gala Met, con un diseño de Versace - AFP

Pryanka Chopra, con «verdugo» de rejilla al estilo caballero templario, obra de Ralph Lauren Collection, aparecía menos cubierta que una Cara Delevigne irreconocible, que cual princesa medieval prisionera y recluida en un torreón, llevaba un vestido de rejilla de Christian Dior Couture y un velo que cubría por completo su cabeza con unos bordados de estilo clásico. La princesa Beatriz de Yorkacudió muy favorecida de estilo medieval con una discreta y realista diadema. Diane Kruger, vestía a la façon renacentista con un modelo de cola de Prabal Gurung, de vuelo y bordados dorados que tenían la particularidad de conformar una minifalda delantera.

Sarah Jessica Parker, que se preocupa por dar siempre el do de pecho en esta gala del Met para seguir siendo un icono de la moda por muchos años más, acudió ataviada con un complejo vestido de Dolce&Gabbana a base de bordados dorados con apliques rojos, coronados por una especie de exagerada peineta que la convertía más en icono ortodoxo que en estatua religiosa católica. Jennifer Lopez, antes muerta que sencilla, acudió a la gala con un sexy atuendo de caballero de la orden del Temple de manos de Balmain, con cruz incluida en un top de malla metálica y una falda de plumas que dejaba al descubierto una de sus piernas.

En un evento tan marcado, algunos de los presentes llegaron a comentar detalles sobre su propia confesión. Donatella Versace se reconoció católica, «por supuesto», mientras que Frances McDormand explicó ser «pagana». Pero ni los asistentes ni los organizadores dudaron en ningún momento de la potente influencia que la Iglesia Católica ha tenido durante siglos en el mundo en general y en la moda y el protocolo en particular.

Sarah Jessica Parker
Sarah Jessica Parker - REUTERS