Detalle de una parte de la exposición del museo YSL en París
Detalle de una parte de la exposición del museo YSL en París - Luc Castel

Yves Saint-Laurent ya tiene su olimpo

El proyecto personal de Pierre Bergé culmina con la inauguración de un museo en París dedicado al legendario diseñador, su gran amor

ParísActualizado:

Conquistado el mercado mundial para el gran amor de su vida, Pierre Bergé dejó como legado final su deseo de instalar a Yves Saint-Laurent (YSL) en un panteón propio consagrado a glosar su puesto en la historia de la alta costura y otras artes, no siempre menores, a través de dos museos propios, en París y Marrakech (Marruecos).

Tras varias presentaciones y ceremonias íntimas, el Museo YSL de París se abrirá al gran público el 3 de octubre, semanas antes de la apertura del Museo YSL de Marrakech. Aurélie Samuel, directora de las colecciones del Museo YSL de París, presenta de este modo ambos proyectos: «Se trata de poner en perspectiva la obra global del creador. Las distintas secciones de ambos museos presentarán prototipos de obras únicas, en muy buen estado de conservación, concebidas bajo la supervisión personal del creador. Al mismo tiempo, esas creaciones podrán comprenderse mejor acompañadas de obras de arte de las colecciones particulares. El conjunto del proyecto estará enriquecido con documentos, fotografías, historias de una vida consagrada a la creación».

Dicho de otra manera, las creaciones de YSL, que Pierre Bergé contribuyó a instalar en el podio más alto del mercado mundial, podrán «dialogar» con las obras de grandes maestros del arte contemporáneo (el Paul Klee de Marruecos, por sus colores; el Mondrian rectangular, presente en varias colecciones de YSL), a mayor gloria de un modista de genio, glosado como «creador total».

La amistad y el amor que unió Saint-Laurent y Bergé terminó transformándose en una tragedia íntima, reconstruida por varias biografías. Durante los últimos años de su vida, antes incluso de un tardío matrimonio de conveniencia, Bergé prefirió trabajar en la estatua olímpica de Saint-Laurent, muy alejada del personaje nocturno, víctima de las tentaciones del alcohol, la droga y el sadomasoquismo. Así, el Museo YSL de París ofrecerá una visión «apolínea» y «artística», cubriendo con un tupido velo los rostros más «dionisíacos» y turbadores de la vida del creador. Se trata, en definitiva, de instalar al modisto en el olimpo áureo de los grandes creadores, junto a Cristóbal Balenciaga y Cocó Chanel, entre otros. Con una ventaja capital: Bergé consagró muchos años, dinero y energías a construir un Museo YSL que no pudo inaugurar, como hubiera sido su deseo, pero está llamado a ser el colofón definitivo de la historia de amor de la pareja.

El Museo de París se encuentra en la Avenida Marceau, a unos metros de la embajada de España y el puente del Alma, donde Lady Di murió en un trágico accidente. Bergé insistió en convertir en museo la sede social donde comenzó la fabulosa aventura artística y comercial. Así, los dibujos, croquis, lápices, esbozos, tijeras, sillas, sillones, estanterías, fotografías, recuerdos, contabilidad, de una pasión íntima y creadora, se convertirán en piezas de un museo abierto a la curiosidad del turista voyeur y de los estudiosos del gran arte de la alta costura.