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¿Cómo ha sido la campaña del membrillo en Puente Genil este año?

Por Rocío Górriz,

La localidad cordobesa de Puente Genil es la mayor productora nacional de este jugoso fruto. De hecho, el pueblo presume de ser el lugar donde «el sol se hace dulce». Sin embargo, la pertinaz sequía del último año ha provocado una significativa disminución de su producción.

Según estiman los principales productores, y con la campaña a punto de finalizar, en 2017 se recogerán un millón de kilos menos que la anterior, cerrándose ésta en torno a los 6 millones de kilos. 

Los datos preocupan por igual a productores y empleados directos e indirectos del sector. No en vano, dicha actividad da trabajo, aproximadamente, a 300 personas cada año en las fábricas que se dedican a ello. A esta cifra, habría que sumar los 200 agricultores que recogen el membrillo. Así pues, la industria membrillera supone para Puente Genil una de sus principales actividades económicas, pues genera anualmente en torno a medio millar de empleos.

Tres son las grandes fábricas que desde hace décadas se dedican a elaborar la conocida carne de membrillo: El Quijote, La Góndola y San Lorenzo. 

En el caso de La Góndola, ya es la cuarta generación familiar la que se ocupa del negocio. Los orígenes de la empresa se remontan a un lejano año de 1914 cuando D. Antonio Aguilar Berral decide producir carne de membrillo y aceite de oliva de una calidad muy superior a la conocida hasta el momento. No fue hasta el año 1941 cuando su hijo D. Francisco Aguilar Berral, tras un viaje a Venecia, decide cambiar la denominación de la empresa. Nace así la marca La Góndola, denominación que ha perdurado hasta nuestros días.

Si hablamos de San Lorenzo, su fábrica funciona a pleno rendimiento desde 1942. Y es especialista no sólo en la elaboración de crema y carne membrillo sino también de jalea, así como sus dulces de fruta. Sus clientes pueden disfrutar de su dulce de manzana, dulce de frutas sabor a limón y el dulce de frutas tres sabores (kiwi, naranja y fresa), entre otras variedades.

No obstante, el decano de todas las fábricas es la de El Quijote.  Nace a mediados de 1840 cuando Rafael Rivas Pérez abre una confitería en Puente Genil (Córdoba) y se especializa en hacer dulce de membrillo. Desde entonces la empresa no ha dejado de crecer. Y actualmente, cuenta con una importante presencia tanto en el mercado nacional como internacional, al que destina el 10% de la producción.